jueves, junio 01, 2006

brokeback zoo

Estoy preparando un reportaje acerca de los animales que son sacados de su hábitat y terminaron en casa de una familia que cree tratarlos bien, pero en realidad le hacen la vida imposible con su comida, el aislamiento social y el hogar de tercera clase que le brindan. No me refiero a los idiotas que se casan y les toca ir a vivir con la tecla, sino a las especies silvestres, de las cuales, muchas están en peligro.

Por tal motivo me fui al zoo El Pantanal. 

Las tortuguitas no pueden ser llevadas a las islas, porque no se ha determinado si efectivamente son galápagos, y porque hay reglamentos que dificultan su retorno (cualquier semejanza con lo que hacen los gringos, es mera coincidencia).
(cualquier semejanza con el autor de este blog, también es mera coincidencia)

Encontré al jaguar que salió como diosito lo trajo al mundo junto a Dallyana Passailaigue en una sesión de fotos. Ella tampoco tenía nada de ropa, y se metió así en la jaula. Cuenta la leyenda que se dispararon los índices de reproducción entre los monitos que estaban cerca.
(el pobrecillo aún está esperando que regrese la Dallyana)

También me enteré de la historia de dos papagayos: un papagayo de Guayaquil y uno rojo. Como ni si quiera son de la misma marca, el asunto toma connotaciones de "xica da silva".
Estos animales tienen la terrible costumbre de elegir pareja de por vida (su coeficiente intelectual se asemeja al de algunos honorables, candidatos presidenciales, y rubias). El detalle es que si en un determinado momento, se encontraron dos hembras, o dos machos (y se gustaron), estarán juntos de por vida, y si uno de ellos muere, el otro se queda cholito en este mundo micherable para siempre. En El Pantanal hay dos papagayos machos que viven juntos, sin que les importe el "qué-dirán". O sea, no son tan machos como se supondría.
El rojo se llama elthon john; el verde, hapiness is a warm gun ("sic").

Viendo todos esos detalles, he llegado a la conclusión de que el zoo podría ser más divertido, si tuviera mejores scripts, guías más bromistas (y buenas), y letreros más vistosos. Por ejemplo, recuerdo que había una jaula vacía. Al ver un grupo de niñas con su guía, me puse a tomar fotos por todos lados. Cuando las niñas preguntaron qué había allí, la guía dijo que no había nada, que la jaula estaba vacía.
Yo habría dicho que había un monito invisible, y la que me dijera de qué color era, se ganaba un premio.


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