miércoles, mayo 31, 2017

Poemas de taller

El post debió titularse "Las consecuencias de escribir sin musa" o "No es culpa de Huilo"


La gran cicatriz
¡Ah, pasado! 
la locura
Ha pasado 
la locura
y la mañana volvió a ser
aséptica
escéptica
Y olvidamos la piel de gallina
la sangre en el lavamanos
Olvidamos
que olvidamos
Qué olvidamos
Pero importa
Qué importa
si los otros nos recuerdan
que uno se baña mil veces
en la misma sangre
(The big shave)



Laberinto
las llagas 
arrasadas por la niebla
que pulsa
y nos escupe luego
hacia el punto de partida
ese silencio fundacional
de big bang
que nos aleja
(El caballo de Turin)


Ceteris paribus
Olvidar de súbito
el lenguaje de las aves
y perder el sentido, perderlo
      todo
       la piel 
        los ojos
          la lengua
se vuelven sombra
pero a la sombra
no la devora 
el polvo


Pero uno es ciego
La poesía
    luz infrarroja
     a los cerdos 
los perros de la estepa 
            pero cabe
      siempre cabe 
      preguntarse
si es la ignorancia felicidad
o qué sería de nosotros
si alguna roca errante 
en el vacío la dejara 
         disponible:
señal de wifi
abierta
(El hombre de la máquina)

Sísifa
Me vale madres tu inteligencia
         tu dolor
         tu risa
         en el circo del mundo 
escena inacabada que dura 
    lo que un chasquido
    de mi látigo
(Divido el mundo por dos)


No vimos
La tierra siempre 
               fue cruda
y los ojos obnubilados
que intuyeron la caída
               ahora penden 
            de sus cuencas
en una búsqueda de sentido
que jamás morderá el polvo
como los ángeles de porcelana 
que nos precedieron
(Los invitados a la boda)


Voyeur
Soy escozor que no aplaca
el tiempo que todo lo quita
                   la ciudad
que apaña tu esencia
         y tú
               mequetrefe
                pusilánime
el ojo que mira a quien no te mira
         el ojo que mira
      su propio reflejo
(Leo Carax, Merde)

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