lunes, febrero 29, 2016

Siga raspando (Free Radicals, Len Lye, 1958-1979)

La búsqueda del cine experimental va más allá del tema narrativo, e incluso, del formato. Sus realizadores trabajan con el lenguaje y el soporte. Las propuestas son tan diversas que resulta difícil encasillarlo por sus elementos constitutivos, definiéndose más por lo que no es. Probablemente esa excesiva riqueza es la que ha alejado a los grandes públicos, esos que ven al cine como una apuesta segura de simple entretenimiento.

Esa visión ha llevado al cine experimental a limitaciones en cuanto a la producción, distribución y proyección; pero la falta de recursos y espacios no ha impedido a cientos de artistas demostrar que se puede hacer mucho más con el celuloide y con la luz. La difusión se realiza generalmente en festivales y mediante la organización cooperativa de los realizadores, además de los medios online en los casos en que el formato lo permite. El cine experimental persiste, innova y suma propuestas a un público que tiene cada vez más posibilidades de llegar a conocer trabajos que antes se quedaban aislados en pequeños circuitos.

Es el caso de la obra de Len Lye, artista neozelandés que entre 1957 y 1958 hizo Free radicals, un cortometraje sin cámaras, actores, diseño de producción, argumento, explosiones, efectos 3D ni mujeres en bolas. No se trata del celuloide captando la luz, es Lye haciendo cine sin la mediación de la cámara y la luz. La película empieza directamente en la sala de montaje, no en locaciones. La versión final se concluyó en 1979.

Se trata de raspones en película de 16 mm. elaborados con objetos que van desde las agujas a las puntas de flecha. El montaje realizado con cinta adhesiva dio como resultado una serie de figuras que aparecen y desaparecen al ritmo de música africana de fondo, como si se tratara de un ecualizador gráfico y constituye uno de los grandes referentes del cine experimental.

No es de sorprender que al combinarse con la música, las líneas y puntos nos hagan pensar en la sabana africana, el monte que fluye al vaivén del viento, las montañas que alteran el horizonte, caos, lluvia que da lugar a la vida o las estrellas y el fuego que rompen la noche. Elementos propios de una geografía particular en la que no resultan extraños los cuerpos solos o entrelazados que ejecutan antiguas danzas tribales.

La música de Free radicals nos lleva al prejuicio y constituye un fuerte elemento discursivo. No en vano se resalta su origen e intérpretes al principio del cortometraje. Se trata de música de percusión de la tribu Baguirmi de Chad y no está solamente para marcar el fluir de las imágenes en el celuloide. Además nos lleva a un continente específico y nuestra experiencia más elemental hará inevitable relacionarlos con temas similares.

¿Resultaría Free radicals igual de poderoso si se lo combinara con jazz, pasacalle o reggaetón? Volvamos a la figura del ecualizador gráfico. Cualquier tipo de música se puede asociar con la variación de figuras, pero a lo mejor habría sido conceptualmente más débil. La versión “Johnathan Livingston” colgada en Youtube es un ejemplo. No utiliza música, solo unos cuántos efectos de sonido que nos remiten al futurismo, pero no es lo mismo. Le falta la meticulosidad de Lye.

Los símbolos y formas abstractas que reaccionan a la música son más elementales que los dibujos encontrados en Altamira, propios de un tiempo en que no existía la escritura. ¿Habrían utilizado nuestros ancestros este tipo de figuras para acompañar su música? ¿Pudo ser este un sistema prístino de notación musical si Lye hubiera vivido en el neolítico? Son las “figuras del movimiento” de las que habló el mismo Lye.

Es de esperarse que Lye haya tenido claro el contenido de cada cuadro cuando empezó a raspar celuloide, incluso las herramientas a utilizar para cada momento, pero en este tipo de trabajo siempre habrá lugar para la improvisación. Las figuras son arbitrarias, aplicables más a una trama que a un sistema de escritura. En todo caso, aventurar una respuesta podría dar lugar a equívocos innecesarios y tal vez la idea de esta película no es la historia sino las emociones que surgen a partir de una técnica imposible de aplicar en tiempos de creación digital. Este cortometraje puede verse como un video musical poderoso, que no requiere más que el blanco y negro para fijarse en nuestra memoria y suscitar. En estos tiempos de parafernalia MTV, efectos especiales y grandes presupuestos, el montaje prevalece. Aquí hay poesía.

La labor de fijar las marcas en el celuloide resulta casi cavernaria, más ahora, cuando ni siquiera se requiere celuloide para hacer una película. La obra de Lye enfrenta lo moderno de forma efectiva y lo confronta. Solo le faltó estrenar el cortometraje en una cueva, utilizando la luz del sol en vez de un foco. Pero sin llegar a esos extremos, el grano, el tacto de la cinta, el carácter artesanal del montaje con cinta adhesiva, son técnicas que ya no podrán usarse en estos tiempos de archivos en la nube y pendrives.

Puede que ya no podamos seguir raspando o haciendo otro tipo de experimentos y generar emociones con la película, pero eso no implica el final del cine experimental, de la poética del celuloide que solo es posible mediante un contacto íntimo con el material. Por el contrario, implica nuevas búsquedas, nuevos experimentos nuevas visiones de cómo pensar, hacer y difundir el cine. Esto recién empieza.

martes, febrero 23, 2016

18h50















Moría la tarde de prisa
el viento arrastraba música bailable
y resaca prematura
ella se adentraba
ajena a la espuma y la sal que invadían sus piernas
a las olas que ceñían su vestido
Murmurando mantras amorosa
como quien decía
ven mi niño a conocer el mar
avanzaba tratando de sonreír
irradiaba caricias esparcía
en el agua las cenizas de nuestro hijo

sábado, enero 09, 2016

Los tuiteros de la Revolución Ciudadana con más seguidores e influencia

Tuiteros con más de 10.000 seguidores que respaldan la Revolución Ciudadana.

En esta lista ya no constan Nathalie Cely, que abandonó el Gobierno, ni José Cevallos, que actualmente está dedicado a la dirigencia deportiva. Tampoco constan cuentas que, más que respaldar al Gobierno, suelen dedicarse a cuestionar a la oposición. Las cuentas que han ingresado a la lista son @PaolaMartinezEc, @ChinoGomez14, @SandyNaranjo, @NavasVeraCesar, @MacaEsPAIS, @PaolaPabonC, @TinDelgado35, @MashiRoberto y @EstebanAlbornoz.

Las cuentas con más influencia (según el índice klout) son @MashiRafael, @kevinhurlt, @ppsesa, @GabrielaEsPAIS y @JorgeGlas.

La mayoría de las cuentas han perdido influencia desde la medición anterior. Solamente @JorgeGlas, @kevinhurlt, @MarialeVicuna y @LuisMongee han incrementado su nivel de influencia.


Nombre
Twitter
Followers
Klout
Rafael Correa
2513512
87
José Serrano
811292
66
Viviana Bonilla
203694
60
Jorge Glas
202235
65
Ricardo Patiño
183515
62
Gabriela Rivadeneira
169336
65
Alianza PAIS
138583
58
Vinicio Alvarado
136847
61
Fernando Cordero
98155
55
Marcela Aguiñaga
97369
63
Fernando Alvarado
97007
62
Rosana Alvarado
76896
60
Estefanía Baldeón
65422
56
Correístas
58095
46
Ecuador al mundial
62538
61
Paola Martínez          
57277
Doris Soliz
53896
58
Luís Gómez
50614
Ma. Fernanda Espinoza
46627
53
René Ramírez
44542
60
Fander Falconí
34213
57
Sandra naranjo
33491
Ximena Ponce
32298
57
Virgilio Hernández
30189
59
María Duarte
28000
53
Juan Carlos Cassinelli
24783
58
Betty Tola
26340
56
Augusto Espinoza
@AXEA65 
23964
60
Guillaume Long
23394
57
Lorena Tapia
21804
53
Sol Buendía
18782
56
Paúl Granda
17984
49
César Navas
17866
Michel Doumet
16671
53
Mauro Andino
14912
57
Rafael Méndez Meneses
14760
67
María Alejandra Vicuña
14696
58
María Augusta Calle
14356
 Luís Monge
12689
56
Paola Pabón
12491
Agustín Delgado
11721
Roberto Wohlgemuth
10811
Antonio García
10263
43
Esteban Albornoz
10047


¿Por qué no hay más Asambleístas, Ministros y dirigentes de PAIS con más de 10.000 followers?
¿Qué información están generando nuestros Asambleístas, Ministros y dirigentes de PAIS? En el caso de los Ministros, es comprensible que tengan pocos seguidores si decidieron que la información en redes sociales se realiza a través de las cuentas oficiales de los ministerios. Por otro lado, debería analizarse el índice de influencia y el nivel de interacción con la ciudadanía.