sábado, septiembre 03, 2011

Un tiro en el pecho, la verdad

La alegría del opositor dura poco. Tanto escándalo y especulaciones de la prensa, pero ya salió el video completo de #UnTiroEnElPecho.

A ver cómo se justifican ahora y todos los que retuitearon sus mentiras.

En serio, después de que dijeron tantas tonterías, quisiera escuchar su opinión, sea aclaración, rectificación, ratificación, o lo que sea con respecto a este video:


Sobre todo a Marlon Puertas, que decía "A los verdes: ordenar un tiro en el pecho a los traidores de no se qué, en q ley está?? No la encuentro, ayuda por favor", "Nada dice El Ciudadano del videito de Rafael: "un tiro en el pecho para los traidores". ¿Penita de muerte? ¿Orden de ejecución grabada?".


Por lo pronto, Emilio palacio adelantó que "El video de Correa demuestra que todo lo que le dije al fiscal del Guayas y a los medios era cierto, que existió un policía que me entregó un video en el que Correa señala a los policías rebeldes como traidores a la Patria. Se derrumban así las acusaciones de que yo inventé o manipulé la historia"

En serio, lo dijo en su boletín. Claro, Emilio Palacio cree que hemos olvidado que además del video, presentó en fiscalía una declaración en la que, según Emilio Palacio, usando a un policía que nunca firmó esa declaración, declara que:

"Pude entonces ver y escuchar al Presidente de la República quien respondió en voz alta y clara que los oficiales allí presentes debíamos ir a poner orden, para lo cual debíamos darles a los responsables, y cito textualmente, “un tiro en el pecho por traicionar a la Patria, los que están haciendo eso son unos traidores a la Patria”, luego de lo cual el vehículo se alejó con dirección al Regimiento Quito No. 1."

A estas alturas, la estrategia de Palacio da pena, pero quienes lo usan para que ataque a Correa, dan asco. Palacio está perdiendo el juicio (el proceso legal, aclaro), y en su desesperación dice lo que dice, sin considerar el hecho de que sus declaraciones tendrán una respuesta y serán aclaradas. Resulta cuanto menos injusto que sus "amigos" y "defensores" le den tanta cámara, le harían un favor si no le dieran espacio, así Palacio no quedaría tan mal cuando se aclaran las cosas.

La alegría del opositor dura poco

Acá el post #UnTiroEnElPecho:

Los mismos de siempre, políticos y gente de algunos de los medios de comunicación, estaban contentísimos con el video presentado por Emilio Palacio para "demostrar" que Rafael Correa había ordenado disparar contra un hospital (o contra "alguien", según el video). Con la mediocridad que los caracteriza, tomaron una parte del video, la que querían escuchar, y el resto fue pura especulación.

No faltará el bocabierta que se queje de los jueces si no le paran bola a esta prueba trucha. Veremos lo que pasa en el escándalo de la próxima semana,

Uno de los más emocionados con eso fue el político Carlos Vera, que estuvo twiteando el video y comentando cosas como "ahora incita a disparar", "Ya saben quién proponía disparar el 30-S", "Él INCITÓ a eso", etc.
Este tipo de escándalos no le hacen ningún bien a la oposición. Parece que nunca hubieran escuchado la historia de Pedrito y el lobo.

Marlon Puertas también se hizo eco de la "noticia", y estaba tan seguro de que habían dado con algo contundente, que se apresuró a decir: "A los verdes: ordenar un tiro en el pecho a los traidores de no se qué, en q ley está?? No la encuentro, ayuda por favor", "Nada dice El Ciudadano del videito de Rafael: "un tiro en el pecho para los traidores". ¿Penita de muerte? ¿Orden de ejecución grabada?".
Cuando le volvieron a preguntar sobre el tema, dijo que no comentaba porque había estado un poquito ocupado ocupado. La alegría del opositor dura poco.

La CNN estuvo a punto de transmitir el video, pero cancelaron a última hora por decisión editorial. Aquí cabe la frase de Stacy. "te salvaste, gallito".

En twitter, algunos de los criticones opositores se dedicaron a jugar con los HT #untiroenelpecho y #tiroenelpecho
Acá el video con subtítulos:


El "un tiro en el pecho por traicionar a la patria" se convierte en "dígale que le lancen gas al presidente y un tiro en el pecho, antes que traicionar así a la patria, los que están haciendo eso son unos traidores a la patria"

Una vez más: es el mismo video, pero con subtítulos

Según Rafael Correa, el video lo tomaron después de que les echaron la bomba de gas. Afirmó que en el video, él dice "que le lancen gas al Presidente y un tiro en el pecho, antes de traicionar así a la Patria". En la nota aclaratoria publicada en El Ciudadano, informan que Emilio Palacio irónicamente acusó a GamaTv de manipular imágenes. Fernando Alvarado comentó en su blog que "cualquiera sin necesidad de ser expert@ puede darse cuenta de cuál es el contexto real de la frase y a qué se refiere el Presidente".

¿A alguien le queda alguna duda?

Ya en serio, si quieren sacar a Correa de la presidencia, derrótenlo en las urnas. En vez de andar de escándalo en escándalo, armen una propuesta coherente, que le llegue a la gente, que le de la opción de elegir entre dos buenas propuestas. Con una oposición incompetente y bochinchera, es inevitable respaldar a Rafael Correa.
Y los pocos que aún se oponen, cada vez tienen menos argumentos.

La alegría del opositor dura poco

Isla Santay

Reportajes publicados en Revista Mundo Diners #352


Santay: del muelle a los puentes

Por Ileana Matamoros
Fotos: Rafael Méndez Meneses
y Dep. Comunicación Ministerio de Ambiente

Una inversión estatal que hasta ahora supera el millón y medio de dólares convertirá a la Isla en un circuito eco turístico para Guayaquil y cambiará la vida de sus 257 habitantes.


Alborotados por la inauguración del muelle y la visita de la Ministra de Ambiente, aquella mañana de junio, cerca de 40 niños y niñas la escuela Jaime Roldós, de la isla Santay, se subieron con sus dos maestras en las canoas de sus padres y vecinos para avanzar por el río Guayas hacia el lugar. A esa hora del día, con la marea alta, era la única forma de llegar a tiempo a ese punto de la isla. “¡Los chiquitos van conmigo!”, gritó Ena Gomero cuando sus alumnos se lanzaron en tropel al abordaje, y de inmediato unos siete pequeños que ya sabían que era con ellos, se voltearon corriendo hacia ella. Sus uniformes lucían impecables pero algunos iban descalzos, en la verde isla-manglar que queda frente a Guayaquil es una manera de lidiar con el lodo y salvar los zapatos. Desde la rivera un par de fieles perros persiguieron las canoas de los niños saltando sobre riscos de lodo y cruzando a nado dos esteros, hasta que llegaron al muelle cubierto de 80 metros de largo que costó cerca de 360 mil dólares y era a la fecha –junto a la escuela, levantada hace menos de dos años a un costo de 174 mil dólares-, la obra pública más importante que ha tenido la isla. Los chicos hicieron una calle de honor para la ministra Aguiñaga tal como en marzo del año pasado, cuando los visitó el presidente Rafael Correa para oficializar la declaratoria de inclusión de la isla en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas. El Ministerio de Ambiente compró hace un año la isla al Banco Ecuatoriano de la Vivienda por más de 10 millones de dólares y ya empezaron los grandes cambios para Santay y para sus 257 habitantes.

Muchos guayaquileños aún se sorprenden cuando se enteran de que la Santay está tan poblada. Pero allí al frente del Malecón 2000, a 800 metros cruzando el Guayas viven 56 familias. La mayoría son pescadores y habitan en 46 casas sin alumbrado ni energía eléctrica (algunas familias comparten generadores que utilizan por las noches), ni telefonía, agua potable, o cualquier otro servició público, de hecho antes de 1999 no había ni escuela. Allí todos recuerdan cuando la ONG Amigos de la Santay creada por el José Delgado, un ingeniero naval que en los 90 se vinculó a la isla, consiguió el dinero y construyó la primera con la ayuda y gratitud de la población. Otro de los grandes orgullos de isla es su primer bachiller, Álvaro Domínguez, que acaba de terminar el colegio a distancia y ya aprobó el preuniversitario de biología marina. Ahora que la DINSE les hizo la nueva escuela, “la vieja” hace las veces de centro comunal y piensan instalar en ella un museo y centro de interpretación, porque el futuro de las 2.200 hectáreas de esta inmensa isla será el ecoturuismo.

En el 2000, por gestiones de Amigos de Santay, la isla fue declarada Área Protegida Internacional a través de la Convención Ramsar, que determina los humedales de importancia mundial. Ese mismo año el gobierno de Gustavo Noboa firmó un decreto que autorizó al Banco Ecuatoriano de la Vivienda, el propietario legal de la isla, a realizar contratos y convenios para desarrollar en la isla un proyecto ecológico y turístico. Y en 2001 el BEV cedió la Santay en comodato por 80 años a la fundación Malecón 2000, que había sido creada por el alcalde Jaime Nebot para construir y administrar el conocido complejo a orillas del río Guayas y otras obras de la llamada regeneración urbana de la ciudad. Pero la administración de Malecón 2000 no produjo mejoras importantes ni en la infraestructura turística de la isla, ni en la calidad de vida de sus habitantes.

Sucede que desde los 80 la ocupación de estas tierras por los isleños ha sido informal, pues nunca han tenido la propiedad legal, e incluso han llegado a ser tratados como “invasores”, aunque más de la mitad haya nacido allí. Son descendientes de los empleados de las grandes haciendas ganaderas y arroceras que prosperaron en la isla desde los años 40, que fueron expropiadas por decisión del presidente Jaime Roldós tras declarar los terrenos de la isla “de interés social”. Uno de los antiguos propietarios de la Santay era Jaime Nebot Velasco, padre del actual alcalde de Guayaquil, y desde el Congreso, León Febres Cordero fue el mayor opositor de la expropiación. Roldós pensaba crear allí un espacio recreacional y de vivienda pero tras su muerte, el caso pasó de la polémica al tabú. Ninguna obra realmente importante se pudo concretar y sus habitantes continuaron olvidados y cada vez más pobres. Año a año los peces fueron menos y los turistas llegaban de a gotas. Los Guayaquileños han escuchado planes de todo tipo para la isla verde de enfrente: construir allí un parque tipo Disney, un gran monumento, hasta un aeropuerto, pero nada de eso, ni siquiera un muelle. Hasta ahora.

Aquella mañana la Ministra Aguiñaga y su comitiva, después de conocer el muelle, saludar a los niños y almorzar con los adultos, revisaron el inminente avance de la Ecoaldea, un proyecto habitacional de 56 casas elevadas con energía solar, agua potable y baños a dónde dentro de poco se mudarán los santileños. También se construyen cuatro kilómetros de senderos elevados para que la isla pueda recibir turismo todo el año, pues en verano es posible caminar con cuidado por algunos caminos, pero las lluvias de invierno convierten a la isla en un pantano inaccesible. La inversión por las obras de Santay supera el millón y medio de dólares y es parte del plan Guayaquil Ecológico, que incluye la creación del Parque de Samanes y la recuperación del estero Salado.

Pero el proyecto más importante estaría por venir: los puentes. Estructuras peatonales y de ciclovía de 800 y 1.2000 metros, que unirían a Santay con Durán y Guayaquil respectivamente. Para ello el Miduvi ya ha contratado sendos estudios que suman más de 600 mil dólares. ¿Qué pasará cuando la agitada vida de Guayaquil y Durán pueda pasar a pie a la plácida isla Santay? Seguro que un paseo por Santay será un respiro importante para cualquier habitante del Puerto Principal, la urbe con menos áreas verdes por habitantes de país… Hoy por hoy los santileños miran con recelo a Guayaquil y a sus noticias de violencia. A pesar de la pobreza ellos saben que viven en un paraíso, son gente buena y sencilla del manglar, y aunque están a sólo 15 minutos en lancha del mercado de la Caraguay, los padres temen la hora de que sus hijos al colegio en la ciudad, y cuentan historias de chicos que regresan asustados y sin ganas de volver a estudiar. Sin embargo las obras los tienen emocionados. El muelle y las casas con agua potable, luz permanente y baños será el principio, esperan que con la llegada de los turistas sus ingresos mejoren y empiece una nueva era de prosperidad para la isla.

Tras décadas de sentir que los “querían botar” (en el 2000 el BEV les hizo firmar un acuerdo de voluntades por el que les permitía vivir en la isla como guardianes ad honoris para evitar invasiones, comprometiéndose a abandonar la isla cuando el banco lo disponga) ahora se sienten más respaldados, aunque la tenencia legal de aquella tierra en que nacieron ellos y sus hijos no esté dentro de los planes del Gobierno. Al ser un área protegida, “lamentablemente no les podemos dar escrituras públicas porque tenemos restricciones de índole constitucional”, dice la Ministra de Ambiente, “pero las familias que se ha identificado en el censo tienen un acuerdo con el Ministerio para que tengan la posibilidad de estar como pobladores indefinidamente. Su estadía está totalmente legalizada”, asegura Aguiñaga.

***

Al otro lado del río
Por Marcela Noriega
Fotos: Amaury Martínez y Rafael Méndez Meneses

En la Isla Santay, frente a Guayaquil, el pasado es una fotografía donde los más viejos ríen, el presente ha sido pobreza e incertidumbre, pero el futuro esta vez sí, parece promisorio.

Cuando todo está oscuro y la Santay es un tibio silencio, el Tintín –un enanito cabezón que en las fábulas montubias siempre deja embarazadas a melenudas y cejonas- suele lanzar silbidos ululantes. Dicen que cuando le gusta una mujer es capaz de dormir a todos los que están alrededor de ella de un solo chiflido. Pero no solo el Tintín ronda en las noches, también están la Tintina –sobra decir quién es- y el Duende, ese que hizo huir a una chica de la isla, porque “la perseguía a todas partes”. Benito está sentado en un viejo tronco y cuenta historias de nomos encantados como si fueran viejas noticias. El sol está por caer. La superficie del río se agita, y él ha amarrado con fuerza su canoa a motor. Pronto subirá a su casa para dormir. En Santay las personas viven en lo alto, como los pájaros en los árboles.

Benito Parrales nació hace 65 años en esta isla rodeada de manglares, humedales de agua dulce y salada, sabanas y pastizales. Su madre murió cuando él era un bebé de tres meses. Lo crió Primitiva Lindao, la mejor de las parteras. El cholo ríe con fuerza y tiene mirada juguetona. Con su camisa estampada y abierta, su pantalón de tela, su machete en el cinto, su reloj bañado en oro y su facha de ganador, no es cualquier pescador. De hecho, a los 65 años, este hombre nacido en Santay es guía turístico, presidente de la asociación de pescadores y tiene un oficio que a cualquier venado espantaría: cuidador de cocodrilos. Sí. Cuida los once cocodrilos que viven en Santay en calidad de atracción turística – hoy por hoy casi la única, si es que a uno no le interesa conocer los cinco tipos de manglar que tiene la isla.

El padre de Benito había llegado desde Santa Elena atraído por el trabajo. Era peón en la hacienda de los “Guzmanes”, uno de los siete feudos ganaderos que existían en lo que todos aquí recuerdan como “la buena época” de Santay, esa que empezó en los años 40 y se acabó en los 80 con la expropiación de las haciendas, que estaban dedicadas a la ganadería lechera, a la producción de arroz y de carbón.

En la memoria de Santay el pasado es una fotografía donde todos ríen, o al menos los más viejos. En el tiempo de las haciendas esto era limpito, construimos casas grandes, había cualquier cantidad de vacas, desayunábamos con leche y había trabajo lo que quiera, la gente de la Península, Durán y hasta de Guayaquil venía acá a emplearse, dice cada uno a su tiempo.

A partir de la venta de las haciendas, a los nativos no le quedó más que volcarse al único empleo disponible: ser pescador. Y empezaron a vivir como lo hicieron los antiguos habitantes del mundo: de la pesca, la caza y la recolección. Las pocas familias de la isla, los Domínguez, los Parrales, los Torres, los Achiote y los Cruz se hicieron diestros con el trasmallo, la calandra y el anzuelo.

“Ahora es que hay esta pobreza. No hay ni peces en el río, cada vez nos tenemos que ir más lejos. Nos vamos un día y nos quedamos dos, tres, buscando pesca. Creo que San Pedro está bravo porque no le hemos cumplido, por eso no hay peces. Queremos hacerle una llave, el altar y sacarlo a pasear en canoa por toditito el río para que esto mejore”, piensa Benito, quien se ha promocionado como el organizador de la fiesta del santo en la que habrá cerveza, aguardiente guanchaca y bailarán tres o cuatro días”.

***

Lorenzo Achiote, el más viejo de la isla, nació hace 78 años en la isla y creció en la misma hacienda de la familia Guzmán. Pasa sus días mirando por la ventana como si con los ojos pudiera atrapar el pasado, pero “hasta los lentes me fallan”, rezonga. “Yo era bueno, sanito, me cruzaba el río a remo. Rema que rema, rema que rema, desde los 12 años. Y ahora ¡míreme! Antes teníamos leche y queso en el desayuno, ahora no tenemos nada”. Atrás quedaron los días de diversión al otro lado del río, las mujeres, el trago, la pesca, la vida. Un derrame le ha dejado paralizada la mitad del cuerpo. Se levanta como puede, ayudado por su mujer e insiste en enseñar cómo vivía antes, y cree tener en un cartón viejo la prueba de su antigua alegría. Su sala está abigarrada, tiene cositas viejas y polvorientas en cada rincón. Pero la única habitación de la casa, donde duermen él, su esposa y dos de sus seis hijos, es un cuadro lamentable.

--Venga vea este cartón lleno de ropa que tengo, yo sí me vestía bien, venga, vea, para que no diga que soy un viejo mentiroso-, dice. Lo abre y muestra una pila de camisas bien planchadas que parecen no haber sido usadas en mucho tiempo. --Y toda esta mochila de acá está llena de camisetas. Yo sí era una persona decente, me sabía vestir. Tenía hartas mujeres-.

En el 2001, en el gobierno de Gustavo Noboa, el ya desaparecido Banco Ecuatoriano de la Vivienda le cedió la isla, así como se cede un pedazo de jardín, en fideicomiso a la Fundación privada Malecón 2000. Entonces, todo empeoró para los isleños. Entre las reglas estaban: no pintar las casas de ningún color. “Nos ponían a echarle diesel a las casas para que luzcan amarillitas, no blancas. Nosotros le echábamos diesel, gastábamos en eso, pero luego con el sol se le salía”, se acuerda, no sin coraje, Jaqueline Achiote, una mujer de 46 años, que como casi todas en este lugar apenas terminó la primaria.

No solo eso: si alguien se enamoraba de un foráneo, tenía que irse a vivir fuera de la isla. Nadie de fuera podía ir a vivir a Santay. “Nos decían que si nosotros nos queremos ir a Guayaquil que vayamos, pero que nadie venga para acá. Nosotros no les hacíamos caso”, comenta Jaqueline. Para ella y para el resto los nueve años que estuvo la Fundación a cargo de la isla fueron tristes.

Quizá lo peor fue que les hicieron derrumbar sus casas –algunas grandes, de madera y con techos de paja- para construir las 56 viviendas gemelas donde ahora viven apiñados y con calor porque todas tienen techos de zinc. Esas casas costaron $1.500 y las tuvieron que levantar con sus propias manos. Con la llegada del Gobierno, la construcción de una ecoaldea con casas de 18 mil dólares, paneles eléctricos, el muelle, y los senderos elevados, a los isleños les ha regresado también la esperanza de que las cosas cambien.

“Nosotros esperamos que el gobierno consiga mejoras para nosotros. Ahora estamos en sus manos. Eso es mejor pensamos. Porque la Fundación era privada y no nos pagaba por el trabajo que hacíamos, por rozar, por mantener la isla. Nosotros teníamos que poner nuestra mano de obra”, recuerda Jaqueline, quien es guía y ya está viendo algún cambio significativo. Antes por cada turista, la Fundación, les pagaba 15 centavos y ahora cobran 1,25 dólares.

Los hombres regresan de la pesca, las mujeres los esperan en las casas con la comida. Los niños juegan en medio de los matorrales. Leonardo, de 9 años, se entrena como guía. “En esa casa venden galletas, en la otra pan de ese que viene en funda, en la otra cola, más allá cerveza”, dice mientras juega con unos imanes que se encontró en un árbol. Parece conocer cada árbol, cada truco del río. Le divierten los turistas y los pocos curiosos que se asoman a su isla. Él no tiene memoria de las haciendas, está estudiando en la escuela y no quiere ser pescador, sino arquitecto. Aunque entre un carro y una canoa, se queda con la canoa. Leonardo mira al futuro con entusiasmo, aprende a ganarse la vida; estira la mano y dice: es un dólar por el recorrido.

jueves, septiembre 01, 2011

Carlos Jijón y la libertad de expresión


No tengo radio, y no he podido escuchar la entrevista a Carlos Jijón sobre la libertad de expresión.
Asumo que hablará del derecho de todos a decir lo que nos dé la gana, con responsabilidad, claro.
Me pregunto si en algún momento hablará de la cortesía y respeto a la opinión de los demás.
A no acosarlos para que piensen igual a uno.

A no presionarlos para que defiendan lo que uno quiera que defiendan.

A valorar a la gente a pesar de que algunas de sus opiniones difieren, sobre todo cuando se trata de "un libre intercambio de opiniones entre amigos e iguales"

A utilizar palabras fuertes para que los demás bajen la guardia en sus opiniones.

A especular con las opiniones e intenciones de los demás para hacerlos quedar como poco informados.

A batraciar la opinión de los demás

A incomodar a otros con adjetivos cuidadosamente elegidos.

O simplemente insultar con términos como "cobarde", solo porque no se piensa igual.

Changos! Seguro la entrevista fue muy entretenida.
Por cierto, criticar y atacar a colaboradores de tu blog que opinan lo que les da la gana, ¿no es "correísmo puro"?

miércoles, agosto 17, 2011

un tiro en el pecho

Los mismos de siempre, políticos y gente de algunos de los medios de comunicación, estaban contentísimos con el video presentado por Emilio Palacio para "demostrar" que Rafael Correa había ordenado disparar contra un hospital (o contra "alguien", según el video). Con la mediocridad que los caracteriza, tomaron una parte del video, la que querían escuchar, y el resto fue pura especulación.

No faltará el bocabierta que se queje de los jueces si no le paran bola a esta prueba trucha. Veremos lo que pasa en el escándalo de la próxima semana,

Uno de los más emocionados con eso fue el político Carlos Vera, que estuvo twiteando el video y comentando cosas como "ahora incita a disparar", "Ya saben quién proponía disparar el 30-S", "Él INCITÓ a eso", etc.
Este tipo de escándalos no le hacen ningún bien a la oposición. Parece que nunca hubieran escuchado la historia de Pedrito y el lobo.

Marlon Puertas también se hizo eco de la "noticia", y estaba tan seguro de que habían dado con algo contundente, que se apresuró a decir: "A los verdes: ordenar un tiro en el pecho a los traidores de no se qué, en q ley está?? No la encuentro, ayuda por favor", "Nada dice El Ciudadano del videito de Rafael: "un tiro en el pecho para los traidores". ¿Penita de muerte? ¿Orden de ejecución grabada?".
Cuando le volvieron a preguntar sobre el tema, dijo que no comentaba porque había estado un poquito ocupado ocupado. La alegría del opositor dura poco.

La CNN estuvo a punto de transmitir el video, pero cancelaron a última hora por decisión editorial. Aquí cabe la frase de Stacy. "te salvaste, gallito".

En twitter, algunos de los criticones opositores se dedicaron a jugar con los HT #untiroenelpecho y #tiroenelpecho
Acá el video con subtítulos:


El "un tiro en el pecho por traicionar a la patria" se convierte en "dígale que le lancen gas al presidente y un tiro en el pecho, antes que traicionar así a la patria, los que están haciendo eso son unos traidores a la patria"

Una vez más: es el mismo video, pero con subtítulos

Según Rafael Correa, el video lo tomaron después de que les echaron la bomba de gas. Afirmó que en el video, él dice "que le lancen gas al Presidente y un tiro en el pecho, antes de traicionar así a la Patria". En la nota aclaratoria publicada en El Ciudadano, informan que Emilio Palacio irónicamente acusó a GamaTv de manipular imágenes. Fernando Alvarado comentó en su blog que "cualquiera sin necesidad de ser expert@ puede darse cuenta de cuál es el contexto real de la frase y a qué se refiere el Presidente".

¿A alguien le queda alguna duda?

Ya en serio, si quieren sacar a Correa de la presidencia, derrótenlo en las urnas. En vez de andar de escándalo en escándalo, armen una propuesta coherente, que le llegue a la gente, que le de la opción de elegir entre dos buenas propuestas. Con una oposición incompetente y bochinchera, es inevitable respaldar a Rafael Correa.
Y los pocos que aún se oponen, cada vez tienen menos argumentos.

La alegría del opositor dura poco

el apocalipsis de las tarifas eléctricas

El alza de los valores de las tarifas eléctricas ha sido letal para la economía ecuatoriana, se especula que miles de personas pasarán a la extrema pobreza y se perderán decenas de miles de empleo. Casi toda la población se ha visto afectada por esta medida.
No, mentira, la verdad es que la eliminación del subsidio a las personas que consumen en exceso apenas afecta al 2% de la población, que ya empezó a consumir menos. Por ejemplo, en Guayaquil, los usuarios que consumían más de 500 kilovatios/hora por mes pasaron de 43000 a 26000 (y es de esperarse que la cifra siga bajando). Hay un cuadro de clientes con mayor consumo eléctrico por provincias.

El subsidio eléctrico permitía a las personas con más recursos beneficiarse con centenares, a veces miles de dólares mensualmente. Irónicamente, muchos de los beneficiados con ese subsidio criticaban beneficios como el bono de desarrollo, cuyos $35 mensuales no son nada en comparación con lo que recibían los que más dinero tienen y más energía subsidiada gastaban en el país. El Asambleísta Abdalá Bucaram Pulley trató inclusive de detener esta medida con una acción de protección, aseverando que la medida afectaba a todo el territorio ecuatoriano. Posteriormente habló de interponer denuncias en la defensoría del pueblo y juicio político al ministro Esteban Albornoz.

Hay que recalcar que la eliminación del subsidio se dio al consumo doméstico. Ecuador, con $60,8 por MW/h. tiene la segunda tarifa más baja de la región.

Perfiles de Opinión realizó una encuesta cuyos resultados evidenciaban el temor con respecto al subsidio.
¿Qué dicen ahora los profetas del apocalipsis? ¿qué opinan de ellos las personas que fueron engañadas y terminaron defendiendo los intereses de aquellos que han desperdiciado miles de dólares de todos los ecuatorianos en alumbrado de canchas y más?

Al final, los grandes perjudicados por el tema de la eliminación parcial del subsidio eléctrico son los mentirosos que auguraban el hundimiento del país.

Y luego no se explican por qué pierden en las urnas.

domingo, agosto 07, 2011

Cóndor de oro 2011

Me enteré de que Aceite sabrosón ganó el Cóndor de Oro.


Dicen que es efectivo, por lo tanto, merecía el premio. También es efectivo poner a una mujer en pelotas, pero eso dice mucho de los expertos marketeros.

¿Quién era el juez que incidió en esta decisión?

Acá una pista:



martes, agosto 02, 2011

Tiburcio (Cuando muere un bebé)

Fotos: Amaury Martínez
(publicado en Revista Mundo Diners, agosto 2011)

Es una de las pérdidas más terribles que se puede experimentar, pero el sistema hospitalario, la seguridad social, incluso la familia y los amigos no están preparados para responder solidariamente

Según el libro “Estadísticas mundiales sanitarias 2010” de la OMS, en Ecuador 11 de cada mil niños mueren antes de cumplir los 28 días de nacidos. En Colombia la tasa de mortalidad neonatal es de 12, en Argentina 9, en España 2, en cuba 3, Estados Unidos 4, en Afganistán 50…

Hace tres meses murió mi único hijo. Fue un miércoles, justo cuando cumplía una semana de prematura y frágil vida. En nuestro país la mortalidad neonatal temprana (cuando un bebé fallece en sus primeros siete días) representa el 76.5 por ciento de la tasa de mortalidad neonatal, dice la última Encuesta Demográfica y de Salud Materna e Infantil.

Perder un hijo antes, durante o poco después del parto es una de las experiencias más devastadoras que uno pueda imaginar. El sufrimiento inexplicable de enfrentarse a la muerte cuando se esperaba la vida, la impotencia, los brazos vacíos. Y en casa los juguetes, la ropita que quedará sin usar, su cunita. Para la madre, todo va unido a las condiciones físicas que implica este terrible momento: el dolor y el vacío se sienten en el cuerpo con cruel precisión.

Cada año se registran en el país alrededor de 360 mil nacidos vivos, de ellos 4700 no vivirán más de 7 días. Y más de 5400 criaturas mueren anualmente en el vientre de su madre. Pero son tragedias invisibles. A pesar del reciente escándalo político y mediático por las precarias condiciones de las salas de neonatos en los hospitales públicos, que causaron fallecimientos sospechosos, nada se ha dicho acerca de lo que pasa en Ecuador cuándo muere un bebé.

La realidad es que en nuestro país todo parece conspirar para que el trauma y la tristeza por una muerte perinatal se potencien. Ni el personal médico, ni los protocolos hospitalarios, ni la seguridad social están preparados para estas situaciones, incluso entre la familia y los amigos hay quienes responden con actitudes que van de la torpeza a la crueldad. No tiene por qué ser así.

Hasta el pie más pequeño deja huella
Ahora debo estar en una etapa a la que llaman “de confrontación”: ya pasó el shock y la sensación de estar volviéndome loca, igual lloro casi diario, y a veces, por breves momentos, siento como si aún lo estuviera esperando. Pero van llegando días de resignación y cierta paz. Una de las cosas que más me han ayudado fue conocer a Daniela.


Daniela junto al la cajita que guarda las cenizas de "Koyito"

Si le preguntan cuántos hijos tiene a Daniela del Pozo, sicóloga industrial de 29 años, ella responderá serena que tiene dos. Las iniciales de Darío y Gustavo cuelgan de su cadena de plata. Gustavo tiene dos años, y Darío cumpliría cinco en agosto, pero murió en el vientre de Daniela poco antes de los 9 meses de gestación. Aquella mañana, el ecografista le advirtió tibiamente que algo no andaba bien y le recomendó que adelantara su cita con el ginecólogo. Preocupada, pero confiando en que no se trataba de una emergencia, Daniela insistió a su doctor que la viera ese mismo día, y le dio una cita por la tarde. Salió de su oficina directo al consultorio y recibió la peor de las noticias “el corazón del bebé no late”. La llevaron de emergencia a una clínica privada dónde le hicieron una ecografía de precisión para corroborarlo. Ella nunca olvidará las palabras de aquel ecografista: “Confirmado, no hay latidos. No llore señora, éstas cosas pasan… Y usted debió haberse dado cuenta. Tenga, con este papel pague 40 dólares en la ventanilla”, le dijo. Enseguida la llevaron a la maternidad para practicarle una cesárea. Recuerda, mientras esperaba, haber visto madres con sus hijos en brazos y familiares festejando que pasaban a su lado haciendo más profunda su desesperación. Cuando llegó el momento no tuvo valor para pedir ver a su bebé. Su esposo y su madre se encargaron del papeleo y prepararon el cuerpecito para el sepelio. Encima, el día que salió de la maternidad, una enfermera despistada le preguntó en el pasillo ¿Y su bebito, dónde está?

Por supuesto que podría ser diferente. En España, por ejemplo, desde hace años los hospitales capacitan a su personal con cursos sobre duelo perinatal. En muchas maternidades se ha habilitado una “habitación de despedida” que no es más que un pequeño espacio para que los padres puedan compartir un momento de intimidad con su bebé fallecido y dar rienda suelta a sus sentimientos. Es más, en los complejos sanitarios modernos de Europa y América se diseña un “circuito” para la atención a la muerte perinatal: lugares especiales y silenciosos destinados a estos casos, para que quienes sufren estas pérdidas no tengan que compartir lugar con familias que festejan la llegada de un bebé saludable.

Es que tal como lo explica la fundación Umamanita en su valiosa “Guía para profesionales” (un documento que surge del trabajo conjunto de madres y padres que sufrieron estas pérdidas y de la experiencia de profesionales del área perinatal y de salud mental): “No se puede negar el impacto que tiene la muerte de un ser querido; sin embargo, cuando se trata de una muerte perinatal o neonatal, se tiende a infravalorar e incluso negar el proceso de duelo ligado a dichas muertes (…) Los gestos y palabras de los profesionales que intervienen en ese momento tan doloroso pueden ser recordados incluso años después y tienen un impacto muy grande en los padres y su entorno, por lo que resulta necesario saber qué decir o hacer para favorecer un duelo no patológico”.

Traté de obtener información del Ministerio de Salud para saber si han pensado incorporar alguno de estos avances en las maternidades (estatales y privadas) del país, pero me pidieron que envíe las preguntas por escrito. El pedido estuvo 40 días en el departamento legal, a la espera de saber “si procedía” que me respondan. Con el Ministro enjuiciado por de las precarias condiciones de las salas de neonatos de los hospitales públicos, no me sorprendió. Al cierre de esta edición se anunció que el juicio fue archivado.

Era en Abril

Daniela guarda las cenizas de Darío (Koyito), en una caja de madera rodeada de juguetes miniatura que ella ha ido comprándole cada navidad y cumpleaños, es una de las formas que ha encontrado para darle un espacio al hijo que nunca pudo cargar en sus brazos, pero que será por siempre el primero y parte importantísima de su familia.

Conocí a Daniela gracias al internet, por medio de una agrupación argentina de ayuda mutua para padres que han perdido a sus hijos en estas circunstancias, se llama Era en Abril, como aquella hermosa la canción de Juan Carlos Baglietto (“¿Qué hacemos ahora, mi dulzura y yo, con dos pechos llenos de leche y amor?”). En la página web aparecía su nombre como contacto en Ecuador. Era en Abril fue fundada por Jessica Ruidíaz, hace cinco años, un año después de haber perdido a su hija Sofía. Hasta hoy han acudido al grupo más de 5000 madres buscando apoyo para sobrellevar la pérdida de sus bebés. Jessica, que hasta entonces se había dedicado a la literatura, nunca se imaginó dirigir una fundación con un compromiso tan delicado: además de dar contención a las familias después de una pérdida, ayudan a superar los miedos de quienes están esperando o criando a un nuevo bebé, y otro de sus ejes es ofrecer asesoría legal gratuita para casos de mala praxis médica y consultorio sicológico especializado. “Lamentablemente, los sicólogos no están preparados para este duelo específico y lo tratan como cualquier otro. El 90% de quienes empezaron terapia en el grupo la abandonó”, explica Jessica, que está escribiendo un libro testimonial y estudia la carrera de consultoria psicológica.

Lorena Castillo es una joven empresaria quiteña que perdió súbitamente a su hijo Nico a los seis meses de nacido. Ella no encontró sicólogo que la pudiera ayudar: “me decían, haga ejercicio, aliméntese bien, concéntrese en su trabajo… Yo ni siquiera podía levantarme de la cama”. Una de las cosas que más le ha afectado es la actitud de algunas personas “hay gente que piensa que porque no estuvieron mucho tiempo en este mundo su ausencia importa poco”, confiesa que ya no camina por su barrio de toda la vida, que prefiere usar el auto para ir de compras lejos y no encontrarse a nadie, que incuso ha pensado en venderlo todo e irse del país.

Si eso le ocurre a ella, y su hijo vivió seis meses, ¿debería sorprenderme las cosas que escucho mientras enfrento el duelo por mi hijo a quien nadie pudo ver? Me han dicho desde el clásico “Dios así lo ha querido”, pasando por aquello de “la naturaleza es sabia”, hasta “ya vas a ver que pronto tendrás otro sano”, en incluso un “capaz no estaban preparados para ser padres” En la página de Era en Abril hay un artículo sobre las frases que no hay que decir en estos casos, a mí y a las mujeres que he entrevistado nos han tocado casi todas, qué bueno hubiera sido escuchar simplemente un “lo siento mucho”.

“El primer año es el más difícil”, me dicen Lorena y Daniella. Claro, se viene encima el calendario, y todas esas fechas que iban a ser las primeras con él, serán las primeras sin él. Acaba de pasar, por ejemplo, el Día de las Madres. Esto fue publicado en el Facebook de Era en Abril: “Aquí en Venezuela está por celebrarse este domingo el día de las madres, y es el segundo año que paso sin la presencia física de mi bello hijo (…) Hoy en mi trabajo hicieron una celebración y me parecía mentira que cuando nombraron a las mamás a mí me pasaron de largo como si no existiera ¡Qué locura ! Tuvimos a esos bebés en nuestro ser por meses, les dimos vida, aunque fuera más corta de lo que naturalmente estamos acostumbrados, pero llevamos en nuestros cuerpos las cicatrices de la alegría de aquel milagro ¿Cómo se atreven a decirnos que no somos madres? ¡Qué les pasa!”. Firma Sorena, mamá de Héctor Andrés.

Seguridad social

Cuando el primer hijo de Daniela, nació sin vida a las 36 semanas, sus empleadores esperaban que vuelva al trabajo en 15 días, considerando que era más que suficiente para que su cuerpo se recupere de la cesárea. Es que así lo determina el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social: “Para efectos del subsidio en dinero (tres meses de licencia laboral paga), el aborto y el parto prematuro del niño muerto o no viable, se considerarán como casos de enfermedad común”.

Se exige haber aportado 12 meses para recibir este beneficio por maternidad, pero si el bebé llega sin vida, también se extinguen estos derechos. En cambio en España, por ejemplo, se establece que: “cuando un bebé que tenga más de 180 días de gestación nace muerto, la madre tiene derecho a la baja por maternidad, y en caso de que el bebé nace vivo y muere poco después de nacer, los derechos de la madre son los mismos y el padre sí tiene derecho a la baja por paternidad”. En Colombia, las madres que sufren abortos espontáneos o partos prematuros con la muerte del bebé tienen derecho a un mes de licencia para recuperarse.

¿Cómo se puede pedir solidaridad cuando es el mismo Estado el que te dice “aquí no ha pasado nada”? A Aracely, la bibliotecaria que me confesó con vocecita quebrada que ella también perdió un bebé cuando le conté casualmente mi historia, le indujeron el parto a los 5 meses y medio, y como no hubo cirugía, el permiso médico fue sólo de una semana. “¿Cómo se llamaba?”, pregunto, “¿El bebito?... No, no le puse nombre” -dice y continúa: “es que yo fui muy tonta, estaba nerviosa, era mi primera vez, me siento muy mal por eso… No me lo mostraron, yo me agaché a verlo por curiosidad, era chiquitito. Ya tendría 11 años… el bebito ¿Qué habrán hecho con él?”. Sus ojos se humedecen. Le pregunto si en la maternidad le dijeron algo. “No -responde- yo no pregunté, y tampoco me dijeron nada. Sólo me fui apenas pude”.

En Australia y Estados Unidos incluso existen redes de fotógrafos profesionales voluntarios (Now I Lay Me Down to Sleep, Heartfelt) que acuden gratuitamente a los hospitales para ofrecer una bella memoria fotográfica de aquellos únicos instantes de bebés que nacen sin vida o que vivirán poco. Yo tengo apenas unas cuantas fotos de mi hijito mal tomadas al descuido, porque estaba “prohibido”, varias veces nos amenazaron con sacarnos de la sala por intentarlo. Cuando murió, Rafael y yo abrimos la ventana de la termocuna y pudimos al fin tocar sus manitos, el médico dijo que me iba a avisar cuando "esté todo listo”, salí a recibir a mi familia unos minutos y cuando volví a la sala un guardia me dijo “ya se lo llevaron”. No nos dieron la oportunidad de decirle adiós con un primer y último abrazo. Después de un eterno papeleo de dos días sacamos su cuerpecito helado de la morgue.

El día de la cremación de mi Tiburcio, Solange Rodríguez, poeta y escritora, me contó su historia y sus sentimientos, yo le pedí que lo compartiera por escrito: “Estoy pudiendo hablar de esto y asumo que es lo mejor. Ha pasado mucho tiempo pero aún lloro (…) Han pasado tres años y no estoy “sana” aún. Quizá nunca “sane”, quizá deba aprender a vivir con esto como una veterana de guerra vive con cicatrices que duelen en días húmedos (…) Todo el proceso ha sido tan espeluznante, tan desolador que he considerado sacar para siempre la idea de la maternidad en mi vida. Yo, esperanzada y optimista en otras áreas, en esa sencillamente he cerrado las cortinas y las puertas y las he tapiado. ¿Qué le puede decir una madre de Auswitch a otra? ¿Te entiendo, amiga mía? ¿Nos deseo la capacidad de superar y reponernos? ¿Quisiera que la gente sea menos frívola en sus comentarios hacia lo que nos ha pasado? Todo eso y aquello que el lenguaje no puede significar. Te abrazo, amiga mía, sigamos en pie y caminemos…

Tiburcio

Mi hijito se llama Ivo Enrique Tiburcio Méndez Matamoros. Lo del nombre comenzó como una broma: me atacó una larga lista de miedos primerizos y uno de los más ridículos era la lactancia. Rafael decía que el bebé iba a nacer con dientes afilados como los de un tiburón, y así fue que empezamos a decir que si era varón se llamaría Tiburcio. Cuando tuvimos que inscribir su nacimiento al mismo tiempo que su defunción, decidimos oficializar el nombre que lo había acompañado toda su corta pero intensa vida.

Desde el principio fue un embarazo complicado, tenía un mioma y a los tres meses tuve una amenaza de aborto, pero a pesar de todo fue una hermosa experiencia, nunca me volveré a sentir tan bonita y feliz. Desde mi panza, Tibu nos acompañó en cada momento, le hablábamos y nos referíamos a él como a una personita completa, yo le cantaba. En el quinto mes tuve que viajar a Buenos Aires a rendir mi tesis, y los profesores decían que él que me había soplado las respuestas. Rafael me mandaba saludos por la radio, "esta canción va dedicada para la mamá de Tiburcio”, decía la locutora.

Tiburcio nació antes de los siete meses por una cesárea de emergencia, fui por la mañana al control y la ecografía reveló que casi no tenía líquido amniótico. Siete días vivió mi Tibu en su termocuna. Días de angustia y emoción indescriptibles. Sólo Rafael, yo y mi ginecóloga podíamos entrar a verlo. Cada tarde a las 6.50 le cantábamos feliz cumpleaños. Lo vi bostezar, mover sus bracitos, llorar, dormir. Una vez abrió sus ojitos y me miró, luego buscó a su papá y volvió a dormirse, pero enseguida los abrió de nuevo como para saber si seguíamos allí. Esa fugaz y dulce mirada fue lo más hermoso que me ha pasado en la vida.

La fotógrafa australiana Carly May Dudley tiene una página en internet llamada To Write Their Names In The Sand, allí ofrece a quien lo desee un servicio precioso y gratuito como homenaje a su hijo Christian: escribe nombres de bebés que han partido en la arena y los fotografía al atardecer. Desde 2008 ha escrito más de 11 mil nombres, uno de ellos es Tiburcio.

Cremarlo fue lo más lúcido que hice, después de haber pasado su corta existencia aislado en una cajita sentía que lo justo era liberarlo en el mar. Colocamos sus cenizas en un joyero de madera y al fin pude llevarlo a casa. Desde la mesita que ocupa el lugar donde pensábamos acomodar su cuna, siento que me mira mientras escribo esto.

Al final decimos lanzar sólo una parte de sus arenitas, primero en Punta Centinela, y hace unos días en Cuenca, en el Tomebamba, sobre un diminuto barquito de papel que valiente y juguetón superó la corriente mucho más de lo que pensábamos, y se zambulló en el paisaje austral. Otra partecita de él cuelga de mi cuello, en una burbuja de vidrio, junto a una pepita de arroz en la que está escrito su nombre.

miércoles, julio 27, 2011

twitter y las empresas

Publicado en revista Gestión #205

Twitter y las empresas
Las marcas ecuatorianas también se promueven en 140 caracteres
Por Rafael Méndez Meneses*

El concepto de Twitter tiene la simplicidad de lo elegante: permite comunicar ideas en 140 caracteres o menos a un público que eligió recibirlas, pero que también tiene la posibilidad de dar a conocer su opinión. Para posicionar una marca hay que estar pendiente de lo que dicen los clientes, y el hecho de decidirse a usar esta herramienta demuestra voluntad de establecer una relación con esa comunidad que puede afectar positiva o negativamente la reputación de una marca. La presencia y la pericia en esta plataforma resulta cada vez más necesaria para las empresas.

Un informe de la consultora Burson-Marsteller revela que el uso corporativo de Twitter creció en 18% durante el año 2010, y que 77 de las primeras 100 empresas del ranking de la revista Fortune usan esta herramienta. 40% de las marcas lo utilizan para brindar servicio al cliente, y 28%, para promociones y publicidad. Según la consultora comScore, de los países del mundo más adictos a Twitter, Holanda encabeza la lista con 26,8% de penetración. Brasil está tercero con 23,7%.

Según datos del INEC, a 2010, 29% de ecuatorianos utilizaba Internet, de ellos aproximadamente 50% de manera diaria. Informes de Incom, una empresa ecuatoriana que se dedica al mercadeo por Internet y al BTL (below the line o marketing de guerrilla), aseguran que, a diario, en promedio se registran 30 mil twitts (actualizaciones) ecuatorianos. Al mes de marzo de 2011, Twitter tenía unos 90.000 usuarios únicos al día, y poco más de 200.000 cuentas con localización del Ecuador. Las empresas con más seguidores son Movistar, Mall del Sol, Claro, Blackberry Soluciones, Directv y BarefootExpeditions.

Abrir una cuenta en Twitter es fácil, incluso captar seguidores resulta sencillo. El reto es mantener a esa comunidad satisfecha y entretenida para asegurar la fidelidad. Y nadie quiere quedarse atrás. A principios de año, Cuadernos Estilo obsequió cuadernos personalizados a sus primeros 1.000 seguidores. Almacenes Boyacá, que abrió su cuenta en Twitter en abril de 2011, sorteó 25 mesas para laptop entre sus primeros 500 seguidores, y asignaron a un equipo de tres personas la responsabilidad de manejar la cuenta y ejecutar su estrategia de redes sociales.

Alfredo Velasco, gerente de Marketing de Incom considera que “lo importante es la información y el contacto con las personas a quienes sigues y te siguen. Twitter sirve principalmente para una interacción directa con los clientes, filtrar información de interés y coyunturas que requieren coberturas en línea, pero también podemos incluir información de interés para nuestros seguidores, como campañas, promociones, etc.”. Aclara que el impacto de las marcas en la twittosfera puede evaluarse inicialmente por el número de seguidores, pero más importante es determinar su calidad, y dos buenos indicadores para ello son los retweets (tweets replicados por otros) realizados y la cantidad de clics dados a los enlaces.

Los usuarios requieren información relevante, contacto real, percibir que alguien se preocupa por sus necesidades. Dejarán de seguir a una marca si consideran que están recibiendo spam, es decir, correo basura. Las empresas deben generar una respuesta convincente e inmediata. Empresas como Claro y Movistar enfatizan el servicio al cliente, incluso monitorean los comentarios que no los mencionan directamente y ofrecen una solución al problema. Movistar cuenta con un equipo que atiende los requerimientos de información sobre promociones y servicios, pedidos de resolución de inconvenientes, y comentarios sobre productos o aplicaciones. Según ellos, su cuenta de Twitter fue creada inicialmente para ser una red de información, y sus seguidores la han convertido en una herramienta de atención al cliente y un puente de conversación para expresarse, aun cuando no sea en apoyo al servicio. A decir de sus representantes, lo importante es escuchar para aprender de los clientes.

Christian Espinoza es director de CoberturaDigital.com, una empresa dedicada a la capacitación y asesoría en nuevos medios y posicionamiento en redes sociales. Para él no se trata solamente de capacitar a un empleado o grupo de comunicadores, sino generar un proceso de inducción transversal de la cultura 2.0, que empieza por altos directivos y regresa de abajo hacia arriba nuevamente. El Community Manager, encargado de administrar la cuenta de Twitter, es un gerente de Medios Sociales, asistente de Logística y estratega, que generalmente trabaja en Relaciones Públicas, pero en continua coordinación con Marketing. Debe ser un especialista con experiencia en comunicación por redes sociales y uso de herramientas para gestión y análisis como Tweetdeck, Hootsuite, twetsstats, twittercounter y kloutsearchtwitter.

Dada la penetración de Internet en el Ecuador, el uso de smartphones con acceso a Twitter, y la tendencia de los usuarios a expresar su opinión, es de esperarse un crecimiento sostenido de sus usuarios. En este mismo momento, las empresas que aún no usan Twitter podrían ser víctimas de comentarios que perjudican su reputación. Eso le sucedió a TvCable cuando un usuario anónimo abrió una cuenta a su nombre y se estuvo burlando del servicio durante aproximadamente un mes. Sin una estrategia, cuando se animen a sumarse a esta tendencia, tendrán que lidiar con verdaderas avalanchas de quejas y malos comentarios. En algunos casos, podría ser demasiado tarde.

Una compañía de turismo, pionera en Twitter
BarefootExpeditions es una empresa de turismo de aventura con seis empleados, afincada en Quito, y son la sexta marca con más usuarios de Twitter a nivel nacional. Abrieron su cuenta en 2008 y fueron de los primeros en usarla como herramienta de negocios. Su CEO Diego Altamirano comenta que actualmente tienen 4.808 seguidores en Twitter (muchos más que en Facebook), y que usan esta plataforma para posicionarse, no tanto para solucionar problemas. A pesar de que prefieren la calidad más que la cantidad, mensualmente suman entre 50 y 100 nuevos seguidores.

—¿Por qué utilizan Twitter?
—Porque abre puertas para conectarse con personas de influencia en el ámbito del turismo, también nos permite proveer información de nuestros viajes en tiempo real, o responder a preguntas de clientes potenciales rápidamente. Twitter nos permite construir una marca global con facilidad y sin costos de publicación.

—¿Qué esperaban de esta herramienta cuando empezaron a utilizarla?
—Queríamos aprender de las necesidades de la gente que decide viajar al Ecuador y proveer información relevante a gente interesada en el turismo de aventura.

—¿Tuvieron que redefinir su uso?
—A medida que creció, el medio evolucionó. Al principio era un grupo de aficionados. Luego entró más gente con necesidades diferentes e intereses más amplios. Twitter se convirtió en el medio y dejó de ser el mensaje. Nosotros evolucionamos de ser early adopters a fuentes de información y servicio al cliente.

—¿Cuántas personas administran su cuenta en redes sociales?
—Es una colaboración de equipo. Los más activos somos tres.

—¿Cuál fue su estrategia para conseguir seguidores?
—Ser los primeros en la plataforma con información relevante. No spam, no bots. Todo es orgánico y a la gente le gusta.

—¿Cómo promocionan su cuenta de Twitter?
—Publicamos buen contenido, somos parte de la conversación, nos integramos a los trendingtopics (los temas más importantes), etc.

—¿Monitorean a usuarios que no los menciona directamente a @TravelEcuador?
—No hay un proceso establecido, pero hacemos monitoreos esporádicos de #galapagos, adventuretravel, etc.

—¿Qué otros usos esperan darle a esta plataforma en el futuro?
—Integrarla más en otros canales como nuestra web, blog y en nuestros viajes, como lo hemos empezado a hacer junto con facebookpages.

Las empresas con más seguidores en el Ecuador