viernes, agosto 15, 2008

¡¡¡Para los que dicen ser cristianos!!!

este post ha sido copiado sin ninguna consideración del blog de cronista (cronicacero, no confundir con cronicario)

Y para no perder la constumbre, las fotos son de erebe.nerd, a propósito de otro post de cronista

"Reemplacen los nombres y las situaciones locales de Costa Rica, por los líderes religiosos y más conservadores ecuatorianos y se darán cuenta que la desgracia en todo el continente tiene las mimas sotanas y los mismos fundamentalismos.."


Jesús y la marcha homofóbica
Un día trajeron ante Jesús una mujer adúltera, tomada en el mismo acto de pecado. Jesús la miró con una severidad santa, citó el séptimo mandamiento y la condenó. Después habló con sus discípulos sobre la culpabilidad de los que cometen adulterio y decidieron convocar una marcha nacional a favor de la moralidad sexual. Lo llamó "Gran Marcha en Defensa de la Familia".

Hubo estentóreos "gritos de júbilo" y patadas al diablo, y los cielos resonaron con un coro incesante de amenes y aleluyas. El impacto fue tal que el Sanhedrín decidió criminalizar la fornicación, aunque a decir verdad, no afectó mucho la conducta sexual de los pobladores. De todos modos, la marcha tuvo un gran impacto propagandístico y en las próximas elecciones Jesús ganó un puesto en el Sanhedrín. Por lo menos, algo se logró. Por supuesto, la historia verdadera, según el Nuevo Testamento, fue totalmente diferente (San Juan 8:1-11).

La escena era algo así como una marcha contra el adulterio, con la culpable encabezando la procesión. Los fariseos citaban la ley de Moisés contra ella, pero Jesús no usó la Biblia como garrote acusador. Jesús se inclinó hacia la tierra, escribió en el suelo, y con una declaración contundente puso a los fariseos a la defensiva: "El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella". Con eso terminó la marcha de esos fariseos "a favor de la fidelidad matrimonial", y uno por uno, totalmente avergonzados, se retiraron. Cuando Jesús estaba solo con la mujer, le dijo que él tampoco la condenaba y la exhortó a no pecar más. Y al fin, el Sanhedrín lo mató a él. En otra ocasión, cuando Jesús comía en la casa de un fariseo llamado Simón, entró en la casa "una mujer de la ciudad, que era pecadora" (San Lucas 7:37).

La prostituta comenzó a regar los pies de Jesús con sus lágrimas y enjugarlos con sus cabellos y ungirlos con perfume, y Jesús no se ofendió. El fariseo, sí, y pensó, "Si éste fuera profeta, conocería qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora". Jesús dijo de ella, "sus muchos pecados le están perdonados, porque amó mucho", y la declaró perdonada. Los fariseos eran moralistas, pero Jesús no.

A Jesús le acusaron de ser "amigo de pecadores" (Lc 7:34). Su gente eran los publicanos y pecadores "Éste a los pecadores recibe", denunciaban sus enemigos, "y come con ellos" (15:2). El Hijo de Dios se sentía mejor con la mala gente que con la buena gente. Los fariseos lo odiaban, y él los denunciaba sin pelos en la lengua. Pero para los pecadores y despreciados, sus palabras eran siempre de la más tierna compasión.

Es imposible imaginar a un Jesús homofóbico. ¿Hubiera participado Jesús en la marcha de la Alianza Evangélica? ¡Jamás! Quizá el Jesús de algunas iglesias o tradiciones, pero no el Jesús de los evangelios. Según Flora Fernández (Tribuna Democrática #9898), "Jesús habría tomado un látigo y habría actuado como cuando sacó a los mercaderes del templo".

De hecho, Jesús mismo encabezó una marcha, que conocemos como la entrada triunfal. Pero no fue contra los pecados sexuales sino contra pecados religiosos, contra los líderes del templo que negociaban con el mensaje de la fe. Esa marcha para nada le gustó al oficialismo. Poco después Jesús entró al templo y trastornó las mesas de los que comerciaban con la religión. Jesús encabezó una marcha inspirada por el celo del reino de Dios y su justicia, contra la corrupción y la hipocresía.

Esa es la clase de marcha con la que Jesús está de acuerdo.Eso me provoca una pregunta curiosa: ¿por qué los líderes de la Alianza Evangélica nunca aparecen el primero de mayo, a marchar con los obreros para un poquito más de justicia en este país? ¿Dónde está nuestro diputado cada año en esa marcha? ¿A qué se debe esa obsesión con la homosexualidad, pero esa ausencia el primero de mayo? Estoy seguro que el Jesús de los evangelios estaría ahí marchando con los pobres. Yo mismo lo he sentido muy cerca caminando con el pueblo cada primero de mayo.Jesús, en su entrada triunfal, marchó contra la corrupción religiosa, política y económica del oficialismo de su tiempo. Podemos estar seguros de que hubiera encabezado una marcha cuando apareció en Costa Rica el Memorándum de la Vergüenza. ¡Que extraño que la Alianza Evangélica no movilizó una gran marcha de toda la población evangélica para denunciar esa corrupción con todo su fétido olor hediondo. La Alianza, y nuestro diputado evangélico, no tenían ninguna palabra profética. ¡Al contrario, ayudaron a encubrir la corrupción!

Los mismos textos contra la homosexualidad denuncian también la avaricia y dice que los avaros no entrarán al reino de los cielos. ¿Habrá pastores avaros hoy en la iglesia evangélica costarricense? ¿Entrarán ellos al reino de Dios? ¿Y el "evangelio" de la prosperidad, no produce "cristianos" avaros? Qué raro, la Alianza Evangélica hasta ahora no ha organizado una marcha contra la avaricia. Muchos líderes y otros evangélicos no podrían unirse a esa marcha por ser ellos mismos avaros.En fin: la marcha carnavalesca y politiquera de la Alianza Evangélica para nada sirvió a la paz y el bien moral de nuestra patria. Dio vergüenza al evangelio, y sin duda, tristeza al corazón de Dios. Creo que Jesús, que una vez lloró por la muerte de un amigo (Juan 11:35), debe de haber vuelto a llorar al ver esa escandalosa afrenta cometida en su nombre.

Juan Stam B.San José, Costa Rica
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