domingo, noviembre 02, 2008

Último post sobre mi estancia en Babahoyo

La jornada en Babahoyo fue ardua, y recién cuando había regresado ya, aparece hannagab avisando que es nativa de esos lares, y que sus primas, que son famosas por sus cejotas y por sus patotas, pudieron haber asistido al B&B&B.

Y luego no saben por qué se las nalguean.


Como puede verse en la foto superior, uno de los capacitadores fue Gilmar Gutiérrez, quien recalcó que había votado no a la nueva constitución, como si nadie se lo hubiera imaginado.



Dí otra charla magistral sobre tácticas terroristas y guerrillas en sectores urbano marginales. Como era de esperarse, el proyecto del terruñito finalmente fue adoptado por los otros cantones de la provincia para darle seguimiento. Es divertido cuentear a gente de todo el litoral y provincias vecinas, pero a cada rato me acordaba de que yo, sin la blanqui, no soy nada.


Todo lo que veía me recordaba a ella, y nomás por eso, hasta me quedé ruco en el karaoke poco después de llegar.



La noche de la integración cultural (léase orgitropichupifarra), Juanpi llegó de paracaidista, y no había suficientes asientos disponibles, así que las bartenders (buenas) me barajaron. Al despertar, me encontré en algún lugar de Babahoyo con una botella vacía en la mano para atemorizar a los transeúntes.


Ese fue el castigo por no ponerle más asunto al B&B&B

al día siguiente regresé sin pena ni gloria al terruño para tomar fotos de la feria ganadera, cobrar y vender publicidad, y empezar a planificar lo de la feria interinstitucional.


Por cierto, el 6 y 7 es la tradicional feria del cangrejo

Si no van, se cancela el evento.
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