domingo, abril 18, 2010

Arregui, sus panas, y las artes adivinatorias


Cuando se instaló la Asamblea Constituyente, la Iglesia Católica inicio una gran campaña en contra de la nueva constitución. Hasta el mismo día de las elecciones argumentaron (mintiendo) que la constitución era abortista. Algunos aprovecharon para decir que se dejaba fuera a diosito para obligar a los ecuatorianos a adorar a figuras de cerámica, y que los GLBT iban a tener permiso para contraer matrimonio.
También les preocupaban otros temas, como el nivel de incidencia que iban a tener el Opus Dei en un Gobierno izquierdoso, el peso político que podría alcanzar el ya desaparecido Movimiento Laico, el riesgo de perder billete de la deuda externa, la estabilidad política de nebot, y la posibilidad de que el banco pichincha tuviera menos utilidades y dejara de financiar la hoja dominical. Hubo un sector de la Iglesia que no se comió el cuento del Arregui, y se expresó al respecto, pero como no contaba con la bendición de los medios de comunicación, pasaron casi desapercibidos.

Han pasado unos cuantos meses, y ya casi no hablan del asunto. Tampoco andan en campaña para las adolescentes que no saben si abortar o no. Parecen haberse olvidado de reivindicar sus dogmas y principios.

Y viendo eso, hay quienes están aprovechando, y ya están promocionando las formas de adivinación condenadas y prohibidas específicamente por la Biblia.

¿Quién está detrás de todo esto? ¿el Gobierno satánico e idólatra de correa? ¿la asociación nacional de satánicos y brujas? Casi. Esta iniciativa es del diario super, que forma parte del grupo editorial del mayor diario de las islas caimán.

Es por eso que nadie llora, nadie patalea, y el arregui no envía a sus diáconos a librar una nueva y encarnizada batalla feroz contra el mal.

¿o es que defender a los creyentes de la incitación a la adivinación no es algo que clama al cielo?
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