sábado, noviembre 25, 2006

Manifiesto de la Venerable Asociación General de Ordenados Sindicalistas

La Venerable Asociación General de Ordenados Sindicalistas, haciéndose eco de una encomiable iniciativa de algunos bloggers locales, ha tomado la patriótica decisión de hacer público su manifiesto con el que esperamos traer un futuro digno para la sarta de incompetentes que tenemos por dirigentes.

A partir de la fecha, declaramos:
Que estamos hartos de que nos recuerden lo mal que llevamos las instituciones donde deberíamos dedicarnos a trabajar; hartos de que nos recuerden siempre que tenemos que trabajar regularmente, tener una función definida, realizar labores concisas, etc….

Porque teniendo en cuenta que:
I.Nunca vamos a satisfacer a miles de usuarios ni, muchísimo menos, dejar de ganar dinero sin trabajar, ni conseguir que nos nombren “empleado del mes”…

II. No creemos que la calidad de nuestro trabajo venga marcada por el número de recomendaciones, ni por la cantidad de premios a una labor eficiente.

III. Sabemos y aceptamos que el 80% de nuestros llamados de atención procederán de nuestros usuarios y superiores, y estamos felices con ello. (O como mínimo, nos conformamos)


Y, sobretodo:
IV. No “laboramos” para satisfacer al Estado, sino para satisfacer nuestras ansias de hacer paro y dedicarnos a dormir. Si sólo a diez personas les gusta nuestro trabajo, estaremos tan felices como si les gusta a mil.

Manifestamos que:
V. El miedo a que un sindicato no guste provoca una retorcida forma de autocensura. Una autocensura que coarta nuestra libertad burocrática e improductiva. Nosotros no somos empleados forzados a vigilar nuestra eficiencia. Tenemos el privilegio de no tener miedo al Estado ni a las críticas… ni al olvido. ¡No lo tengamos!

VI. Es posible que seamos felices si uno de nuestros líderes se hace popular y se difunde por la televisión. Pero nos comprometemos a no buscarlo, ni haciendo lo que consideráremos más popular, ni de ninguna otra forma.

VII. Somos personas inútiles, no máquinas especializadas. Por ello, trabajaremos en aquello que nos parezca interesante trabajar, sin importar su temática ni su idoneidad.


Y, en resumidas cuentas:
VIII. Este es mi cargo burocrático.
IX. Yo me hago los cachuelos y me doy el vuelto.
X. Si a alguien no le gusta, que vaya a otra institución.

¡Si eres un vaguísimo auténtico, haz de este manifiesto algo tuyo!
a. Si no te gusta parte del texto o te apetece añadir algo, cámbialo sin complejos.
b. No cites de donde has sacado este manifiesto.
c. No digas quien ha escrito este manifiesto.
d.Es posible que estés leyendo este manifiesto en un blog y no sepas si lo ha escrito el dueño o no del blog. ¿Acaso importa?

Porque todo burócrata tiene derecho a ser mal empleado, y estar orgulloso de ello.

Asegura tu lugar en el paraíso
BloGalaxia
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