viernes, marzo 16, 2012

Legalízala, Mashi

La marihuana tiene menos sustancias tóxicas que el cigarrillo, se consume desde hace 1200 años, y se dice que entre sus productores estaban George Washington, Thomas Jefferson y Benjamin Franklin, quien incluso tuvo una fábrica de papel de cáñamo. Si la venta de bebidas alcohólicas y cigarrillos genera unos cien millones de dólares por impuestos, el Estado debería buscar la forma de promover un consumo responsable de esa planta que se usa para combatir diversas dolencias como el cáncer, las enfermedades crónicas y el síndrome pre menstrual.

En 2010, California rechazó con el 56% de los votos una propuesta para legalizar su cultivo y consumo. Trece Estados gringos permiten el consumo médico de marihuana y autorizaron cientos de locales de venta para tal fin. Lo más probable es que todos lo terminen haciendo y que se legalice también el consumo lúdico, ese que no tiene otra finalidad que pasarla chévere. Para entonces, tendrán el monopolio de ese producto, generando miles de millones de dólares por impuestos y seguramente tomarán todo tipo de medidas para impedir la competencia de países con mejor suelo y clima. Los que esperen, tendrán un retraso en cuanto a investigación y producción.

El nuevo código penal permitiría la tenencia de hasta 10 gr. de marihuana, pero habría que ser Mandrake el mago para hacerla aparecer legalmente. Si Ecuador legaliza la producción, investigación y consumo de marihuana para fines terapéuticos, es probable que muchos científicos vengan a dejar sus conocimientos y hasta confirmen nuevos usos contra enfermedades, lo que generará aún más ingresos por impuestos. Es una cuestión de salud, economía y seguridad.

En Uruguay despenalizaron el consumo y están debatiendo legalización de siembra y venta. En España se permite el consumo en privado y el cultivo para autoconsumo. Hay incluso asociaciones para sembrarla, pagar impuestos y quitarle mercado a los grandes traficantes. En Holanda, su uso está permitido bajo ciertas condiciones, excepto para extranjeros. Allá cerraron ocho prisiones debido a que se redujeron las tasas de criminalidad. Acá nuestras prisiones están hacinadas, y muchos de los presos son pequeños distribuidores de ese producto.

Según nuestra Constitución, las adicciones son un problema de salud pública, y eso implica encontrar la manera de tratarlas. Lo prohibido siempre llamará la atención, por eso hay que fortalecer la prevención y el consumo responsable. El consumo problemático de alcohol genera violencia, es la tercera causa de accidentes y la primera de muertes en carreteras del Ecuador. El cigarrillo mata a más de 4000 ecuatorianos por año. Si la excusa para mantener la prohibición de la marihuana es el riesgo para la ciudadanía, entonces deberían prohibir el alcohol y los cigarrillos. Si no lo van a hacer, el Gobierno debe asumir su responsabilidad para que las futuras generaciones no se vean afectadas.

Los recursos ahorrados y obtenidos por impuestos al consumo y producción de marihuana permitirán invertir más en prevención, consumo responsable y atención. La investigación dará al país la delantera cuando se abran los mercados y para salvar miles de vidas. Así que ya sabes, compañero Presidente, el país debe iniciar un debate serio y abierto al respecto, enfrentando los dogmatismos y prejuicios alimentados por  quienes han hecho de la guerra contra "La Droga" un negocio redondo.
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