viernes, febrero 23, 2007

de la vez que me tocó donar sangre

parece que fue ayer...

cierto, fue ayer

justo ayer estaba preguntando por clau y me acordé de la vez que me pidieron que les acompañe a donar sangre porque el mofle seguramente se iba a desmayar y tendríamos que llevarlo entre todos. Cuando llegamos con clau, daniel y la prima de clau, estaba también un par de amigos que estaban esperando pa ver si era necesario donar su sangre.

Se sentó el primero, era el papá del peladito que necesitaba la sangre, y la mujer esa que le chupaba la sangre inmisericordemente (no me refiero a su esposa) le preguntó si había consumido drogas en las últmas 12 horas. El tipo dijo que sí, pero poquita, y lo bajaron de un tirón de oreja.

Daniel se sentó, y le preguntaron si había consumido alcohol en las últimas 24 horas, él dijo que por su puesto, y lo bajaron a patadas.

clau se sentó. Le preguntaron si estaba tomando pastillas de esas de control de natalidad. Dijo que sí, y la bajaron.

un señor que estaba vendiendo caramelos pasó por allí, y le ofrecieron un par de dólares a cambio de la pinta de sangre. Dijo que gueno, pero lo bajaron porque tenía sida o algo así.

la mamá del peladito (que por cierto, estaba buena), se sentó en la silla diciendo "ok, pero esta es la última vez que hago algo por este pelado". Le preguntaron si estaba menstruando, y dijo que sí. La bajaron de la silla.

Daniel me dijo que me ofreciera a donar sangre, su argumento es que si le daba mi sangre, la loca esa se iba a sentir agradecida y tendría que buscar alguna manera de "agradecer" el favor. Clau le puso el ojo morado, pero luego se dio cuenta de que era la única opción.

Cuando me senté en la silla, me preguntaron por drogas, alcohol, enfermedades venéreas, dengue y no-se-cuántos factores que evitarían que podría afectar la donación.

Yo llegué al extremo de decir que mi sangre tenía alto contenido de asbesto a causa de las tuberías que tenemos en el terruñito, pero no fue suficiente. La señora que saca la sangre explicó que ya no había donantes, y en vista de mi preocupación, harían una excepción conmigo.

De más está decir que la señora (buena) nunca me "agradeció" por esa buena acción.

La moraleja de la historia es que no importa cuántp se esfuerce uno en esta vida, siempre habrá quien encuentre la forma de alcanzarlo para sacarle la sangre a cambio de nada.

Me parece asombroso cuando alguien se ofrece a donar, y nomás por eso quiero expresar públicamente mi desconcierto ante esa gente que le da su sangre a gente desconocida.

así es, hoy es la primera vez en el año que he ingresado a nescafé.
Publicar un comentario