lunes, noviembre 14, 2005

Niño perdido

por poco les creo
estos manes parecen políticos
“50 comunidades de Orellana y Sucumbíos tienen más de 450 motivos para querer que la oxy se quede en el país”.

Suponiendo que no se trate de proyectos parche que sólo sirven para tomarse la fotito para el recuerdo, y cambiando de tema, hay que ver:

- Si a lo mejor no hay 500 comunidades (o más) que tienen 45.000 motivos (o más) para querer que la oxy se vaya del país.

- Si realmente tiene sentido que para ”seguir beneficiando” a 50 comunidades, el resto del país tenga que padecer la falta de respeto de una sarta de miserables que no cumplen con su parte y se han llevado millones de millones. (como no tengo una sarta de abogados miserables, no voy a decir a quién me refiero)

- Si el hecho de presentar proyectos de desarrollo (o lo que sea que haya hecho algún miserable por ahí) es razón para incumplir con los contratos...

Y volviendo al tema (de nuevo)

- ¿Qué publicarían, o deberían publicar los afectados por la oxy, en caso de tener presupuesto para pagar más de un cuarto de página en El Universo?

- ¿Dónde están los comunicados de Petroecuador al respecto?


el título no tiene nada que ver con el post
Niño perdido

Buscando mejores días en este mundo decadente, la blanqui y el autor de este blog nos fuimos al terruñito a pasar el finde.

Lo malo es que estuve perdido en la Terminalprovisional. Había demasiada gente, todo el mundo andaba perdido. Le pedí ayuda a un guía que estaba junto al mapa de las cooperativas, pero el pobrecillo estaba más perdido que yo. Usando mis conocimientos de supervivencia, hallé en el mapa la ubicación de la cooperativa del terruñito, pero a esas alturas, la Blanqui estaba yéndose a casa, provisionalmente aliviada. Afortunadamente, me la encontré cerca de las escaleras provisionales y tuvimos que ir a las boleterías provisionales de volada.

Allá los choferes andaban más amargados que nunca, quejándose por la desorganización y falta de planificación. Cada vez que veían al personal de la fundación con sus camisetas cuyo eslógan insinúa que "todo está perfecto", se daban golpes contra la pared de las iras.

como estaba aburrido, empecé a contarle un cuento de fantasmas antes de dormir:

"Hace muchos años, en un país muy, muy absurdo, se contrató a dedo a una constructora fantasma japonesa para que construya una terminal terrestre. El pobrecito se empezó a desmoronar poco más de un año después, pero nunca se arrestó a uno solo de los culpables, cómplices o encubridores por ese mal negocio.

El que decretó que "se contrate sin licitación" fue nada menos que uno de los pocos presidentes que no habían sido cuestionados jamás. No porque se lo considerara incuestionable, sino porque se había muerto de forma heroica varios siglos atrás.

En fin, como el costo final del adefesio fue el doble de lo que se decía, la mala fama de los buitres que rondaban ese lugar se hizo proverbial..."

en ese momento, la blanqui me interrumpió porque quería un heladito. A la salida de la terminal más viejita, entre los vigilantes que están allí para evitar que los usuarios se suban sin boeto, y los pasajeros que se subían sin boleto (4, en el carro que nos llevó al terruñito), apareció un vendedor de heladitos a 25 centavitos cada uno.

Yo le pensaba hablar a la Blanqui acerca de la importancia de la de las mujeres en el siglo XXI para dejar atrás el oscurantismo de la "revolución femenina", pero en vista de que ella decidió el sabor del helado que yo quería, opté por esperar a una ocasión en que tenga más legitimidad.

Por cierto, cuando llegó la hora de inaugurar la terminal provisional, "esteban" se negó a dar el discurso de inauguración, ya que aparentemente no le fue muy bien con la terminal de la CTG. "si se presentare alguna (dificultad), será arreglada oportunamente", dijo en esa época, y ya todos vieron lo que pasó...

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