miércoles, junio 28, 2006

El dueño del país lo ordena

"El magistrado Mauro Terán no cree necesario llegar a un juicio por un tema en el que Palacio solo abordó generalidades, pues –manifiesta– sería darle la importancia que no tiene."

Esto fue lo que escribió Emilio Palacio:

Emilio Palacio epalacio@eluniverso.com
El dueño del país lo ordena
El historiador Jorge Marcos (de quien deberíamos sentirnos tan orgullosos como de la selección nacional de fútbol o de Jefferson Pérez, porque sus descubrimientos arqueológicos se estudian en las grandes universidades del mundo) acostumbra decir que los ecuatorianos no tenemos a veces memoria y solemos olvidar las lecciones de la Historia.
Por eso quisiera recordar en esta ocasión algunos hechos recientes, que quedarán registrados para vergüenza y estupor de las próximas generaciones.

Marzo de 1999: El dueño del país llora en público al anunciar que su partido no presentará candidato presidencial y por ende no estará presente físicamente en el Palacio de Gobierno por algún tiempo.

Septiembre del 2004: Completamente recuperado y feliz, el dueño del país se reúne esta vez con varios integrantes de la vieja Corte Suprema de Justicia, inaugurando el nuevo sistema que rige en el Ecuador, donde ya no existe un régimen presidencialista sino un régimen judicial. Que otros pongan el presidente, que en el Ecuador el poder está en la vía a Samborondón.

Enero del 2005: El dueño del país declara a los medios de comunicación que los hermanos Isaías, prófugos en Miami desde hace varios años, donde disfrutan de un cómodo exilio, deben salir libres porque son unos angelitos.

Marzo del 2006: El nuevo presidente de la Corte Suprema de Justicia llora ante las cámaras de televisión, avergonzado (aunque no tanto) de reconocer que la Justicia ciega no es tan influyente como la Injusticia parcializada.

Junio del 2006: La nueva Corte Suprema, ignorando el dolor y el sufrimiento de decenas de miles de ecuatorianos que perdieron sus ahorros de toda una vida, declara inocente al ex presidente Jamil Mahuad, que ordenó el congelamiento bancario y salvó a un puñado de banqueros ladrones.

Junio del 2006: Se inaugura el Mundial de Fútbol, lo que quizás haga que los ecuatorianos se olviden de muchas cosas, de la Justicia, de las injusticias, de la Corte Suprema, de los banqueros prófugos, y de cualquier resolución que se emita en los próximos días, mediante la cual los banqueros ladrones volverán a pasearse por Guayaquil con una sonrisa burlona en el rostro, porque ellos también se han convertido en dueños de la Justicia.

Junio del 2006, dentro de muy pocas horas: Ya todo está listo, el tinglado de la antigua farsa está montado. La Corte Suprema emitirá un nuevo fallo, estableciendo esta vez que los banqueros prófugos no robaron, no estafaron, ni se levantaron con el vuelto.

Perdóname, lector, pero en este momento ya no escribo para ti. Escribo para mis dos hijos, a los que amo tanto. Cuando ustedes sean hombres adultos y puedan leer y comprender estas líneas, quiero que se sientan orgullosos del Ecuador. Quiero que miren adelante, con la frente en alto. Porque el Ecuador no son los banqueros ladrones, ni el dueño del país, ni los jueces inmorales, ni los diputados que se largan cuando les da la gana al extranjero. El Ecuador son Jorge Marcos, Jefferson Pérez, la selección nacional de fútbol. Ellos se levantaron desde el atraso de esta pequeña nación, decididos a vencer, y lo consiguieron con duro trabajo. Sigan su ejemplo, y no el de los estafadores que quisieron convertir a esta hermosa nación en un establo para sus caballos de paso.


De este editorial, se han hecho eco varios medios, como diario Hoy, editorialistas como Jorge Vivanco, y políticos, como el González.

Pero aún así, el Magistrado Mauro Terán considera que el tema abordado por Palacio no tiene importancia.

A ver qué mismo pasa con los Isaías




What is the napi?

Ya volvimos a arreglar napi, ¿tas felizh?

no soy tan bestia como parezco

bueno, tal vez un poco

Asegura tu lugar en el paraíso

BloGalaxia yo sabré si no me diste el voto
Publicar un comentario