viernes, agosto 15, 2003

Y LA OPINION CIUDADANA?
Estamos a las puertas de nuestra Agenda 21 Local, y la participación ciudadana es absolutamente necesaria para que el proceso sea transparente. Desgraciadamente, Naranjal se ha caracterizado, sobre todo en los últimos años, por la falta de participación. La ciudadanía desaprovecha los espacios de discusión, no crea sus propios espacios, no actúa. Cuando somos jóvenes nos quejamos de la falta de oportunidades, pero luego pasa el tiempo y finalmente permitimos que sean las mismas personas involucradas de una u otra manera en el desarrollo (o atraso) del cantón quienes decidan en las obras y procesos que nos afectan a todos.
Naranjal tiene la suerte de contar con varios medios de comunicación, escritos y radiales, pero los espacios tienden a ser ocupados por ciudadanos ya identificados con un movimiento o tendencia política, mientras el resto de la ciudadanía se limita a escucharlos, leerlos (cuando leen), hacer comentarios en su pequeño grupo de amigos y hay quienes se dedican a cuestionarlo todo aduciendo que sólo les dan lugar a los mismos personajes de siempre y, por lo tanto, están parcializados; pero no apoyan, no actúan, no escriben, no ejercen su derecho a expresarse públicamente.
La Noticia es un periódico pluralista, y como tal, hemos solicitado a nuestros lectores sus opiniones, estamos abiertos a la crítica constructiva y nos hemos esforzado por contar con quienes hemos considerado líderes de opinión en diversos sectores, pero no es suficiente, por ello estamos dando lugar para que el pueblo: jóvenes con deseos de cambiar su entorno y profesionales puedan aportar al desarrollo local y ayudar a guiar la opinión ciudadana aportando con sus puntos de vista.
Participación ciudadana no es simplemente estar en todo acto cívico. Más bien es FORMAR PARTE DE LOS PROCESOS: opinar, actuar, cuestionar, tomar decisiones y ejecutarlas. Sólo los hechos son dignos de elogios y son éstos los que cambian nuestro entorno, pero antes del acto, debe haber un proceso de definición conceptual que permita establecer los lineamientos a tomarse.
Sabemos que nuestra sociedad está muy lejos de la perfección, que hay cosas en las que no todos están de acuerdo, pero si nadie se expresa, parecerá que todo está bien y estamos contentos con lo que sucede a nuestro alrededor. Si analizamos, por ejemplo, la corrupción en nuestro país o la instauración a nivel local de obras importantes pero no prioritarias, vemos que éstas se desarrollan en una sociedad apática e indiferente. Entonces, ¿por qué no manifestarnos cuando hay la oportunidad y aún es tiempo? Los grandes movimientos nacen y crecen a partir de una idea, de una opinión. Sólo necesitamos mirar nuestro entorno, analizar lo que vemos, definir si estamos de acuerdo, y expresarnos.
Publicar un comentario