lunes, marzo 21, 2005

El regalo de la Blanqui & +
El otro día estuve con la Blanqui en Mr. Books. Encontramos una revista bacán acerca de Benedetti y su obra. Para darle elementos de juicio de lo que sería un buen regalo para mì, le hice notar que me gustaría mucho tener esa revista, contándole y mostrándole luego del listado de los regalos que me gustaría y no me gustaría recibir.
El jueves salimos al avant premiere de la celebración de nuestro primer mes juntos, y ella, muy dulce me llevó a Mr. Books, me detuvo frente al estante de los libros de Benedetti, y con esa carita de inochente que tiene, me pidio que cerrara los ojos porque tenía un regalito sorpresa para mí.

Muy emocionado, y preparando mi mejor cara de sorpresa para no decepcionarla (aunque ya sabía que me iba a dar la esperada revista sobre Benedetti), le di un beso y cerré los ojos, tonces, ella sacó de su bolso...

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una gata de peluche para que me acompañe en esos momentos en que la esté extrañando a la Blanqui. Siguiendo con el rollo conspiranoico, Blanquita me contó que la gatita viene con cámara pa controlarme durante todo el tiempo que estamos separados.

En fin, al verla a la blanqui actuar con alevosía, ventaja y premeditación, lo que me queda es no hacerle creer que me desagradó el regalito. Le dije que a donde vaya, iré con la gata a cuestas.

padre desnaturalizado
se perdió la gata!!!
En la noche, después de dejar a la blanqui y al Manaba y Nita, fui con Hugo a visitar a La Osa (llavecita), quien nos había invitado a merendar en Mapasingue, a eso de las 22:00. Al regreso, ningún taxi nos quería llevar al centro, así que tuvimos que salir entre peleas de pandillas, asaltantes, violadoras, y más. Al enterarse, la Blanqui me pidio que cuidara mucho a nuestra gatita. Al día siguiente, tenía prisa por regresar a Naranjal, así que se me quedó la gata en casa de Hugo, junto al tigre de peluche que le había relagado La Osa. (¿¿¿por qué diablos las mujeres regalan peluches a los machos???). Vale destacar que esto, ya lo había profetizado la musa inspiradora, aunque un poco tarde: después de que se me había perdido la gata.

Fin de semana en Naranjal
En combo llegaron el evento de la ensalada de cangrejo más grande del universo (y de todos los universos paralelos), el viaje de los chicos de Stancia y Los Ríos a Naranjal, el fin de semana con la Blanqui pa presentarla en sociedad; reuniones a las que no asistí, la distribución del tintají, y otras cosas más.
En fin, Con la Blanqui (y dale hablando de la dichosa Blanqui), todo bien. Mi madre, le preparó una comida especial, y no le puso mala cara como a otras (a tí te digo, oe), más bien la toleró y hasta conversaron. Incluso, le dio instrucciones a Giuliana para que nos dejara dormir tranquilos en mi habitación.

Giuliana la agarró a cargo y hasta tuvimos que ir a dejarla a la casa antes de regresarnos a Guayaquil. La que desde siempre anduvo con cara de paco fue Diana. A más de dar malas referencias de mí (al igual que el 99% de las personas a las que la Blanqui conoció), estuvo todo el tiempo de mal genio, por tener que encargarse de los chicos de Stancia.

En la noche, tooooooda la sociedad naranjaleña (léase, los de Kontravía: la sapada personificada) estaban esperando a conocer a la mujer más afortunada del universo (y de todos los universos paralelos), pero decidimos quedarnos en casa viendo "Constantine". Como estábamos solos, la verdad es que no vimos nada, a pesar de que la pusimos 2 veces.

Por allí estuvieron Silvanita, el gatorate, Jimmy, y un montón de gente más.

La Ensalada de cangrejos
La ensalada de cangrejos, ni la vimos. Estuvimos coordinando lo que nos tocaba (whendicita se hizo cargo de los periodistas que vinieron en un bus auspiciado por el Ab. Arturo Parra), luego dí un par de entrevistas y terminamos cansadísimos. Nos dormimos hasta que llegó la hora de regresarnos a Guayaquil. El Manaba me pidio que pusiera fotos de la ensalada, pero me olvidé. Así que tendrá que conformarse con otra foto de la gata.

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De regreso en la Casa Popstars
Para mejorar el rating de la casa popstars, anoché fui allá para instalar unops programas de diseño y darle unas clases vagas al kike. Las cosas siguen como están, excepto porque tienen internet (cable), y la puerta está dañada. Kike ha estado revisando este blog para ver qué nomás pongo, y me recriminó por no ir a Solelú, donde todo el mundo nos estaba esperando. Pronto estarán listos su homepage y su blog de Bartender.
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