jueves, marzo 31, 2005

En huelga hasta verla a la Blanqui! & +

qué sociedad tan patética
Otra vez avergonzando al país
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¿qué se creen? ¿matones de barrio?


Guayaquil se quedó sin glamour
En huelga hasta verla a la Blanqui!
A pesar de que la constitución prohíbe paralizar los servicios públicos, decidí paralizar mi glamour por tiempo indefinido.

Sucede que no veía a la Blanqui desde el miércoles pasado y ya no podía soportar el dolor de su ausencia (styskasemipotobe); de paso, el teléfono de ella tiene los parlantes dañados, y solamente puede recibir y enviar mensajes; ambos nos quedamos sin tarjeta, y es complicado enviar mensajes de bell a porta, ya que se demoran horas en llegar (próximo google bomb: condenando el mal servicio de esas operadoras inoperantes)

En fin, como lo más preciado que tengo es el glamour, decidí tomar una medida radical: no bañarme, lavarme los dientes, peinarme, ni vestir con elegancia hasta volverla a ver.

Dio resultado: 3 días después de mi último intento por encontrarme con la Blanqui, la Whendy le envió un mensaje (ahora sí se ganó un lugar en el paraíso, y tengo entendido que el mash alcalde le va a dar un reconocimiento especial por contribuir con el ornato de la ciudad) y a eso de las 3 la pude volver a la mujer que me hace suspirar, quien me rogó que nunca más vuelva a tomar ese tipo de medida de presión, ya que no podía ni darme un beso (esos son los efectos colaterales que no había yo tomado en cuenta)

Fuimos a darle la nueva a Hugo (quien obviamente, se puso felish), a Yesenia (quien siempre que me ve, se pone felizh) y a la Whendy, pero la musa inspiradora ya se había ido a Cuenca a cortar la cinta de no se qué nuevo local de la maderera donde ella trabaja (a veces, el término “ecologista” se devalúa un poco en nuestra cofradía).

Como aún no me bañaba, los dioses decidieron enviar una lluvia, para ver si con eso al menos me acordaba yo de que andaba cochino por las calles de Guayaquil; pero la Blanqui ha sido más gata que la gata, y nos metimos a una heladería a esperar que amaine un poco el temporal. Aprovechó para contarme que sus padres y sus no-se-cuántos hermanos mayores quieren conocerme para interrogarme y evaluarme.

A mí me emociona mucho la idea de agradecerles por tener una hija tan linda, que me ayudó a salir del submundu de las drogas cuando salí de la peni.


que lindo país
Me perdí los goles
Como dejó de llover al rato, nos fuimos a caminar por el malecón del salado. Estaban transmitiendo el encuentro uruguay-brasil, y la Blanqui comentó que le gusta ver a la selección. Como ya llegaba la hora de ir a casa para alcanzar a ver todo el partido, y no queríamos ir, racionalizamos la situación con el argumento de que en los primeros minutos de juego nunca pasa nada interesante, así que nos quedamos un poco más, calculando que llegaríamos al primer cuarto de juego.
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Cuando ya iba por el San Marino, la gente celebró el primer gol. Tampoco pude ver el segundo, ya que en vez de ir a la Kennedy Norte, me fui a la Casa Popstars en la Alborada, para darle clases de diseño al kike, y empezar a hacer la página web de Kontravía. Se me ocurrió usar mis poderes sobrenaturales, viajar en el tiempo y sugerirle a la Blanqui que regresáramos a casa más temprano, pero no puedo utilizar mis dones para banalidades, así que me resigné a perderme los goles. De paso, cuando estaba viendo lo que quedaba del encuentro, me quedé ruco, y ni siquiera le pude dar las clases al kike. Otra vez será.

Hoy en la mañana, al tratar de ir a la oficina, no aparecìan las llaves de la casa por ningún lado. Sucede que kike las había escondido para evitar que vuelva a abandonar la casa popstars. Paco tampoco quería decir nada. Estaba la puerta cerrada con llave, picaporte y tranca. La puerta de exterior también estaba con picaporte y candado. Finalmente encontré las llaves en el lugar menos pensado (en su puesto) y salí, dejando a mis espaldas el lamento de kike y Paco ante tan irreparable pérdida.

En todo caso, llama la atención que cuando juega Ecuador, tooodo el mundo anda de amarillo, azul y rojo, con banderitas patrias en toooodos lados. Si así fuera un 10 de agosto, o cuando recordamos la guerra del Cenepa, o cualquier otra fecha cívica...


y se venden medias (medias horas de placer)
No apareció la actriz de teatro (buena)
Después de barajar varios nombres para la obra, incluidas Nita y la Whendicita; se apareció por allí Sémera, quien después de firmar un jugoso contrato… no, paro, lo primero que le dijimos es que plata no hay.. en fin, definimos un horario y todo, así que el primer ensayo sería en casa de Hugo.
En fin, como tamos chiros y necesitamos financiar el escenario, la impresión de entradas, pósteres promocionales, escenografía, luces, etc. Llegamos a la conclusión de que era necesario vender nuestro hermoso cuerpo.

Esa noche, mientras esperaba a Sémera decidimos ver qué pasaba si nos parábamos en una esquina a ofertar nuestro hermoso cuerpo. ¿Quién sabe? De pronto se aparecía Érika Vélez buscando al típico macho latino…
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Sémera se demoraba, y eso incrementaba mis posibilidades de conseguir alguna cliente, pero más bien incrementó mi frustración. Los únicos que me pitaban eran los taxistas.

Después de 20 minutos, al fin se parqueó alguien a mi lado, era nada menos que un tipo en una harley. Encomendándome a los dioses (Money is money) y maldiciendo mi suerte por no haber atraído a una mujer (aunque fuera fea), me acerqué, pero ese man lo que quería era no se qué dirección. Por si las moscas le quiñé el ojo y le dije que no sabía, que taba vendiendo mi hermoso cuerpo, pero el tipo salió de volada.

2 horas después, decepcionados de la vida, y sospechando que Sémera nos había dejado plantados, subimos a ensayar, sustituyéndola con la gata, que también debutaba como actriz esa noche.
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