lunes, agosto 03, 2009

civilizados


ayer se apareció un gato por la casa. No me refiero al señor de la renta, sino a uno que había sido envenenado por su dueña. No me refiero al señor de la renta. Me refiero a un pobre animal cuyo único pecado fue ir a la cocina a buscar algo de comida, pero le habían puesto racumín porque es una verdadera molestia. No me refiero al señor de la renta, sino al pobre animal que se arrastraba buscando un lugar donde morir con dignidad después de una vida plena, en la que anduvo gateando por todos lados. No me refiero al señor de la renta, sino al animalito, que llegó a la sala de la cocina porque la chima había salido a entretenerse con algo que sí le resultara interesante. No me refiero al blog del señor de la renta, sino a la calle don de el gato solía quedarse hasta las madrugadas armando bochinche en medio de los borrachines. No me refiero al señor de la renta, sino al pobre animal, que al ser visto por los vecinos, sólo recibió desprecio. No me refiero a los vecinos del señor de la renta, sino a los de acá, que llegaron con un machete para hacerle a la de Jason, o la vecina que sugirió utilizar una soga para agarrar al animal por el pescuezo y poderlo sacar del sitio al que no había sido invitado. No me refiero al sitio del señor de la renta, sino a la sala, cuyos muebles fueron los últimos testigos de su sufrimiento y humillación, que solamente tuvo a un "civilizado" dispuesto a evitarla. No me refiero al señor de la renta, sino al autor de este blog, que utilizando un saquillo, convenció al gato moribundo de que se subiera para ser arrastrado hasta la calle, para posteriormente meterse en un tacho de basura que estaba por allí y morir de forma menos indigna.

¿Cómo podemos creernos civilizados, si solucionamos nuestros problemas con un poco de racumín, en el caso de un triste gato? (no me refiero al señor de la renta)



y luego no saben por qué acá los índices de desempleo son del 0.0006% para sicarios .

its evolution, baby

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