viernes, septiembre 07, 2012

La alegría del opositor dura poco

Publicado en revista La Otra #21

Domingo: Un gran titular escandalizó a Susanita, y me llama alborozada a decir que ahora sí se demostró que el Mashi es corrupto. La nota es de un medio internacional, y hasta tiene un video del gran edificio donde cierto funcionario tenía una de sus casas. También se ve la foto satelital de una casa de miles de pies. Susanita se alegra al decir que seguramente compró sus casas con dinero robado.

Los veinte años de exitoso modelo de desarrollo la convencieron de que solo un grupo podía sacar a Guayaquil del basurero que era en época del PRE. Cree que cualquiera que se oponga a ese modelo, volverá a dejar a Guayaquil sumido en la basura, y nadie quiere eso. Por eso a Susanita nunca le cayó bien el Mashi porque lo pintaron como una amenaza desde que llegó a la Presidencia.

Luego la convencieron de que no se necesita carreteras, hospitales nuevos luego de 30 años de abandono, y más infraestructura en todas las áreas. La convencieron de que lo importante era que un pequeño grupo de políticos, periodistas y dueños de medios pudiera insultar e injuriar impunemente. Incluso cree que los medios son intocables, que no se les debe aplicar la ley aunque exploten a sus periodistas, evadan impuestos o hagan grandes negociados de los que recién ahora nos enteramos. Dice que en Ecuador no hay libertad de expresión y tiene miedo de ir a la cárcel por decir la verdad.


Susanita ya envió emails a todos sus contactos para alertarlos del nuevo hecho de corrupción. También publicó el enlace en su muro de facebook y lo difundió por twitter. No es la primera vez. Hizo algo parecido cuando creyó que el mismo funcionario usaba haciendas incautadas para orgitropichupifarras privadas, fue corneado por un toro y trató de ingresar con nombre falso a una clínica. Al enterarse de la verdad, Susanita no rectificó ni envió mails a todos sus contactos para pedir disculpas, o para cuestionar al diario quiteño que la hizo quedar como mentirosa. Cuando le menciono ese y otros tantos ejemplos de mentiras que creyó y replicó, cambia de tema. Me dice que el nuevo escándalo sí demuestra que el Mashi es corrupto.
 
Pero llega el sábado, y todas sus especulaciones y mentiras se desvanecen. Le cuento que en el enlace ciudadano, el Mashi explica qué es lo que realmente pasa, qué parte era mentira, qué parte era tergiversación, y qué parte era una verdad a medias que la puso a especular. Susanita se frustra, pero sabe que al domingo siguiente, aparecerá un nuevo reportaje que enviará por mail, facebook y twitter a todos sus contactos. Pondrá algunas malinterpretaciones, insultos y mentiras de su cosecha, y seguramente, alguna de sus amigas le pedirá que deje de enviarle spam.

Mientras tanto, Susanita comenta que a su primo le harán un bypass gástrico en el IESS. Su brillante hijo se va becado a una prestigiosa universidad gringa. La hija menor, recién casada, ya se compró una casa sin palanqueos ni coimas gracias a un crédito del BIESS. El esposo está construyendo un nuevo edificio de la Función Judicial. Al percatarse de lo que me cuenta, cambia de tema, y me muestra los montajes, agravios, mentiras e injurias que los políticos opositores, periodistas y personajes anónimos difunden en redes sociales. Mientras se ríe de la vulgaridad e ingenio de los insultadores, lamenta que nadie pueda expresar su opinión libremente en esta dictadura.
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