lunes, julio 18, 2005

Señales

El retorno del supersticioso
Señales
El otro día, viendo “fools rush in” en el terruñito, alguien decía que “hay señales por todas partes”… sí, claro –dije yo- como si alguien va a creer en supercherías en pleno siglo XXI…

Después de maldecir la hora en que me puse a ver la película esa, sale una imagen del Gran Cañón en una pantalla gigante, y recordé que en el baúl de los recuerdos -en realidad no es un baúl, sino la tapa de una caja de zapatos- está la pulsera (o como se llame) del Gran Cañón que me dio Carrie en su primera despedida. Frente a mí, en el librero, están los libros de estudios ambientales que me dejó Carrie antes de irse. En una caja, frente al baúl de los recuerdos están las fotos que me envió desde Canadá. En la tarde había estado revisando las fotos de Carrie para ponerlas en La Noticia Online. Junto a mis revistas hay unos naipes, la pluma de pavo real del viaje a Jambelí, unas fotos del viaje a las cascadas de los shuaras (vaya manera de decir que me baño de vez en cuando) y una bandera de Canadá…

Pero sucede que junto a la bandera de Canadá que me dio Carrie está la gata que me regaló la Blanqui en Mr. Books (leed “el regalo de la Blanqui”). Me siento en la cama, y lo primero que noto es el espacio vacío a mi lado y me acordé de las veces en que estuvo la Blanqui en el terruñito. En la pared de la sala donde estaba viendo la película hay un cuadro de punto de cruz que le regaló la Blanqui a mi madre. Junto a la pulsera (o como se llame) que me dio Carrie, estaba también una pulsera de piola (o como se llame) que me regaló la Blanqui cuando cumplimos 2 meses.

Decidí irme a ver una película, pero justo llega mi hermana y comenta que estoy usando el shampoo que dejó la Blanqui la última vez que vino (vaya manera de notar que me he bañado al fin). Aprovechó para anunciar que el moño que yo había encontrado debajo de mi cama, no era de ella, que tal vez era de la Blanqui. Si a eso le sumamos los comentarios del Guillermo en el haloscan, el hecho de que no quería ir a la fiesta de Kontravía, y Kike me fue a preguntar si yo iba a ir con la Blanqui a dicha fiesta; o al hecho de que la agenda donde estaba anotando todas estas “señales”, me la regaló la hermana de la Blanqui (Lorena) …

Momento...

hablando de Lorena…

En la película hablan del Gran Cañón, el lugar donde estuvo la Lorenita cuando se fue de vacaciones. Junto a la gata y a la bandera de Canadá está la vela aromática en una lámpara de porcelana que me dio la Lorenita por mi cumple (linda manera de decirme que soy un apestoso). En la agenda que me dio la Lorena (hermana de Blanqui) tengo una foto de Lorenita en el viaje que hicimos a Guarumales….

Changos!!

Las cosas se complican cuando uno se pone mosca. Si me ponía a seguir las señales…

¿cuáles eran las “señales” que debía seguir?

¿no será que las “señales” no son más que una excusa para hacer lo que queríamos hacer desde el principio, pero no hacíamos porque no teníamos ninguna razón lógica para hacerlo?

Decidí mandar al diablo las señales y me puse a ver “the notebook” hasta que me llamaron para hacerme acuerdo de la fiesta de aniversario de Kontravía. Anuncié que tenía que bañarme y ponerme bonito. Llegué a la fiesta, y la primera persona con la que me puse a conversar fue la Whendy…

Por cierto, aniversario de Kontravía. Fiesta en Naranjal. La única fiesta que pasé en Naranjal fue la de año nuevo (2005), y fui con los Kontravía. Allí bailé "chacarrón" con la whendy (integrante de Kontravía y amiga de mi hermana). La Whenducha le puso a mano los días en la agenda (se ganó un lugar en el paraíso por eso). En el periódico sale el informe de la última actividad que coordinamos con la musa inspiradora. A la whendy le gusta Friends, y Mathew Perry es el protagonista de Friends.

Malditas señales, espero que se me pase el tema lo más rápido posible; si los medios nos bombardean con tantas “señales”, nunca va a faltar el gil que vea lo que quiere ver donde obviamente no hay nada.

¿o sí?
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