jueves, junio 02, 2005

Quito

Quito, la ciudad; no "quito", del verbo quitar
Quito
Pa variar, medio salado. Llegué casi con las completas al preembarque. Como llevaba unas minitijeras, la muchacha del aeropuerto me pidió que la saque de la mochila, ya que no se admitía que los terroristas llevaran armas cortopunzantes (de regreso volveré a traer de esos chuzos de madera para el pelo). Pero sucede que al sacarla, me corté con la rasuradora; así que me fue imposible argumentar que los objetos filosos no son peligrosos. la hemorragia no daba lugar a dudas.

Mientras esperaba a que embarcaban los turistas que venían de Galápagos, se me ocurrió que cuando el aeropuerto se mude, esos terrenos podrían ser una superurbanización con su bosque protector, canchas de uso múltiple, etc.

ya sentado en el avión, empezó a salir una especie de humo del techo. Como además de mohíno, tanía que ejercer mi riol de paranoico, recordé con aprehensión que era de Aerogal el avión que había tenido problemas. Luego la aeromoza me aclaró que los aviones con fallas no eran de aerogal, sino de una empresa de la competencia, y que en todo caso, el "humo" que salía del techo era el aire acondicionado.

Llegué a tiempo para tomarme un tecito con la Lucía, y llegué con las completas a la celebración de los 3 años de Tintají. Se presentó el hombre orquesta y publicaron todas las portadas que habían hecho.
Por allí andaban el Paco Velasco, el Mario Unda, Belén, Ylonka, y un montón de gente que no conocía. Casi al final escribió el ludovico a contar que no podía ir.

Recibí asilo en el hogar del Vladi, y a la mañana siguiente tuve una agenda apretadísima: CIUDAD, Tintají, Oikos, GTZ, UNICEF, la expo Star Wars; y de aquí, a la PUCE a reunirme con Vladi, David, y no sé quién más. Aún no sé cuándo diablos regreso al terruñito.

Como no podía ser de otra manera, no faltó quien a pesar de estar chateando conmigo, de todos modos me llamó al celu para escuchar mi dulce voz y poder dormir en paz esta noche.

En fin. No hay fotos porque paco no pudo ir a retirar la cámara a donde kike. Y a kike no le dio la gana de irle a dejar la cámara a casa de paco. ¿qué cosas no?

A ver qué me depara el futuro por acá
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